El delantero argentino Julián Alvarez volvió a ser el centro de atención en el Metropolitano tras marcar el gol que aseguró la victoria del Atlético de Madrid sobre el Deportivo de la Coruña. Su actuación no solo se limitó a la meta, sino que también marcó en los dos encuentros más recientes del equipo, lo que ha empezado a suavizar la percepción de los seguidores colchoneros.
La noche del sábado también fue testigo de un gesto de reconciliación por parte del jugador. En una aparición en Movistar, Alvarez pidió disculpas a la afición por los comentarios que hizo durante el Mundial. Explicó que sus palabras fueron un error de forma y de momento, y que comprende el enojo de los hinchas, quienes también lo habrían enfadado. “Valoro mucho el apoyo que me han dado, especialmente en las últimas semanas cuando han sido generosos”, añadió.
La respuesta dentro del vestuario fue inmediata. El entrenador, Diego Simeone, elogió la humildad de Alvarez y la importancia de pedir perdón desde el corazón. “Valoro mucho a las personas que piden perdón, porque no es fácil”, afirmó, destacando la calidad y el respeto que el delantero inspira entre sus compañeros.
Entre los jugadores, Robin Le Normand, quien jugó la segunda mitad del partido, describió a Alvarez como un gran futbolista y una gran persona. “Hoy demostró toda su calidad y la afición lo aplaudió”, comentó. El segundo capitán, Jan Oblak, también expresó su confianza en el delantero, subrayando que “está dando lo máximo de sí mismo” y que “poco a poco se ganará a la gente otra vez”.
Con la mejora en su rendimiento y el gesto de disculpa, el vestuario y la afición están empezando a normalizar la relación con el jugador. La expectativa es que Alvarez continúe con su forma positiva en los próximos encuentros y que el equipo siga buscando sus objetivos bajo la dirección de Simeone.