El 25 de octubre de 1998, en el Delle Alpi de Turín, se disputó el primer derbi italiano tras el penalti de Ceccarini, con el que la Juventus volvió a imponerse al Inter por 1-0. El partido contó con un gol de DelPiero ese año, pero la victoria se logró gracias a un gol de Pinturicchio, que confirmó la tradicional rivalidad entre los dos equipos.
El partido se caracterizó por una serie de hechos polémicos. Tras una primera mitad en la que la Juventus parecía dominar, los bianconeri sufrieron la expulsión de Zidane, acusado de una "mala jugada" con la pierna estirada sobre PauloSousa, un gesto que también podría haber acarreado una sanción con el VAR. Posteriormente, un penalti de Galante sobre FilippoInzaghi fue anulado, mientras DelPiero aprovechó para marcar el único gol del partido, finalizando el partido con el resultado 1‑0 a favor de la Juventus.
Entre otras expulsiones, Davids también fue expulsado del terreno de juego. El resultado final confirmó la superioridad de la Juventus sobre un Inter que tuvo que lidiar con una serie de sanciones y con un jugador menos. El técnico de la Juventus, Marcello Lippi, guió al equipo hacia la victoria, mientras Luigi Simoni intentaba mantener al Inter en el partido a pesar de las dificultades.
Con este resultado, la Juventus consolida su posición en la clasificación, mientras que el Inter deberá revisar su estrategia para recuperar competitividad de cara a la temporada. La rivalidad entre ambos equipos sigue siendo un acontecimiento clave para los aficionados y para el fútbol italiano.