El Milan acabó el partido contra el Sassuolo con un empate, dejando al técnico RubenAmorim con una ligera molestia. Tras el partido, el técnico habló en rueda de prensa en el Estadio Mapei para explicar los puntos críticos del partido y delinear los pasos a dar para mejorar.
Amorim empezó destacando la dificultad para gestionar la ventaja conseguida en la primera parte. “Después del gol deberíamos haber controlado mejor el balón, pero seguimos presionando y a menudo nos encontramos en situaciones de uno contra uno”, dijo. Añadió que el equipo tuvo que darle la vuelta al partido en las transiciones, pero que "aún quedan muchas cosas por mejorar". El técnico señaló que el equipo no mostró las mismas ganas y hambre de ganar que esperaba, citando la falta de un jugador dispuesto a asumir la responsabilidad de patear.
En cuanto a la táctica, Amorim explicó la decisión de no introducir un delantero adicional después del empate, prefiriendo mantener el estilo de juego ya vigente. "No es importante quién crea las oportunidades, sino entender cómo cambia el juego después de un gol", dijo. También destacó la necesidad de mejorar los cruces y ser más decisivos en los disparos desde fuera del área, afirmando que los jugadores no tienen miedo de patear pero no siempre sienten que es el momento adecuado.
A continuación, el técnico habló de la mentalidad del equipo, definiéndola como una cuestión de experiencia más que de "mentalidad". "Tenemos que cerrar el partido, tomarnos el tiempo cuando lo necesitemos", afirmó. Reconoció que, aunque el Milán sigue invicto en Liga, no puede darse el lujo de acumular puntos sólo con empates: “Tres empates son tres puntos, pero tenemos que ganar para pasar”.
Finalmente, Amorim comparó la actuación de hoy con la del Torino, afirmando que el Milan jugó mejor contra el Sassuolo gracias a más rotaciones y una mejor gestión de las transiciones. “Defendimos bien, pero todavía hay momentos de estancamiento”, concluyó, dejando abierta la perspectiva de nuevas mejoras durante la temporada.
