El Atalanta empató 2-2 con la Fiorentina en el Franchi, pero la victoria fue decisiva para el equipo de Maurizio Sarri. El gol de De Ketelaere puso fin a una larga sequía de goles, mientras que el equipo contrario perdió a dos jugadores clave al inicio del partido. El resultado dejó a la Fiorentina en la zona de descenso, pero rompió su racha de tres derrotas consecutivas.
El partido se caracterizó por un alto nivel de lesiones. Sarri se vio obligado a abandonar el terreno de juego a los cuatro minutos, junto con Kristensen. El Atalanta, ya en dificultades con ocho bajas (Bellanova, Hien, Kossounou, Raspadori, Scamacca, Kolasinac, Kessie, Pompei) tuvo que recurrir a jugadores suplentes como Scalvini y Sulemana, que regresaron al campo tras sus lesiones. Gaetano se vio obligado a baja por una lesión que será evaluada en los próximos días. A pesar de la situación, Scalvini logró demostrar el espíritu de Zingonia, integrándose en la línea defensiva junto a Bernasconi, Obric y Zappacosta.
En el frente ofensivo, Vanoli eligió a Joao Mario en lugar de Valdepeñas y acertó, mientras Njie brilló junto a Mastantuono, que fue el eje de la acción con momentos de clase adamantina. De Ketelaere, en plena forma, marcó el gol que rompió la sequía goleadora del Atalanta, demostrando su capacidad de variar donde quiera y aprovechar su condición atlética. Zalewski contribuyó con una asistencia y un gol, llevando al equipo al empate.
Para la Fiorentina, el resultado sigue siendo positivo: interrumpe una racha de tres derrotas y confirma la importancia de De Gea, que sigue en forma. El club necesita salir de la crisis psicológica que aqueja al equipo, sobre todo delante de su afición. Sassuolo y Juventus tendrán que intentar mejorar antes del descanso para aumentar sus posibilidades de salir de la zona de descenso.
El Atalanta, a pesar del intenso calendario con nueve partidos en 27 días, ha demostrado resiliencia. El empate en la remontada fue un resultado valioso, sobre todo teniendo en cuenta las dificultades iniciales. Los próximos partidos contra Parma, Qatar y Monza podrían representar el despegue del equipo, siempre y cuando nadie salga herido.
