Moise Kean, nuevo delantero del Como, se ha vuelto a lesionar la tibia, lesión que ya le mantuvo apartado de los terrenos de juego durante la temporada anterior en la Fiorentina. La lesión, que le impide jugar durante al menos cinco semanas, le obliga a suspender su actividad hasta el partido en casa contra el Bolonia, previsto para el 12 de diciembre, penúltimo de la temporada. Con la falta de goles y los problemas físicos, la perspectiva de terminar el año sin marcar es real y sorprendente para la afición del club.
La dificultad de Kean para encontrar espacios en el terreno de juego se debe también a la presencia de un "tótem ofensivo" en el centro del equipo: el joven Douvikas, que parece más apto para el fútbol técnico y colaborativo, ocupó el papel de delantero dominante. Esta situación, sumada a las lesiones, impidió que el mediocampista se perfilara como el principal delantero. El resultado es un año 2026 en Como que podría terminar con un "cero" en la tabla de goles, un resultado inesperado incluso para los más pesimistas.
El motivo de esta decepción se ve acentuado aún más por el hecho de que Kean representa la segunda inversión más cara en la historia del club. Como adquirió al jugador procedente de la Fiorentina en un contrato de cesión con obligación de compra, que incluye un pago de 35 millones de euros más 5 millones de euros en bonus. El único traspaso más caro fue el de Nico Paz, comprado al Real Madrid. A pesar de la importancia de su papel en la selección italiana, Kean tendrá que trabajar duro para volver a estar en forma y contribuir al éxito del Como en un contexto competitivo.
Con la ausencia de Kean, Como tendrá que depender de Douvikas y otros atacantes para mantener la competitividad ofensiva. El Club tendrá que gestionar la situación con cuidado, intentando minimizar el impacto de su ausencia en el rendimiento del equipo. El futuro de Kean en Como sigue siendo incierto, pero su capacidad para recuperarse y volver a estar en forma será crucial para el resto de la temporada.