El Milan ha conseguido por fin su primera victoria en la Europa League, volviendo a la normalidad tras su inexperto debut ante el Benfica. El equipo rossoneri venció al Salzburgo por 4-0, pero la actuación no convenció del todo al técnico Ruben Amorim. En una entrevista, el técnico subrayó que, aunque el partido fue positivo, el resultado no refleja plenamente la calidad del juego mostrado. Amorim dijo que en otros partidos el equipo tuvo más control y jugó mejor como grupo, pero que lo que cuenta es el resultado final. También destacó que, si el Salzburgo hubiera sido más preciso, podría haber marcado, y pidió trabajar algunas lagunas en la construcción del juego y en la defensa.
A pesar de la victoria, Amorim mantuvo un tono sobrio y advirtió que ahora no es el momento de entusiasmarse ni de creer que la situación está resuelta. Reiteró la importancia de seguir trabajando serenamente para avanzar. El técnico también se mostró satisfecho por la actuación de algunos jugadores clave, como el hat-trick de Cisse, que se convirtió en el italiano más joven en marcar un hat-trick en Europa, y por las buenas actuaciones de alternativos como Hutchinson y Jashari.
El resultado aporta al Milan tres puntos en la clasificación del grupo, lo que confirma la necesidad de mejorar constantemente. El técnico cerró la entrevista recordando que el trabajo en equipo y la disciplina siguen siendo fundamentales para alcanzar los objetivos futuros. El próximo partido del Milán promete ser crucial para consolidar su posición en la fase de grupos y demostrar que puede competir a nivel europeo.
