La “temporada de despidos” de la Premier League se acerca y varios entrenadores ya están sintiendo la presión. Michael Carrick, que ha estado al frente del Manchester United desde el verano, se enfrenta al mayor escrutinio tras la humillante derrota del club por 4-1 ante el AC Milan en la Liga de Campeones en Como. La derrota, sumada a las críticas del capitán Bruno Fernandes y del exdefensor Lisandro Martínez, ha generado dudas sobre el futuro de Carrick. "Bruno cree que la táctica estuvo mal, mientras que Michael siente que los jugadores no corrieron lo suficiente", dijo el experto Nedum Onuoha, añadiendo que una división en el vestuario puede dificultar el mantenimiento de la moral.
El patrón de salidas de directivos en la Premier League muestra que noviembre y diciembre son los meses más comunes para los despidos. Durante las últimas 34 temporadas, los clubes han tendido a hacer cambios alrededor del parón internacional de otoño, antes de Navidad y la ventana de transferencias de invierno. El ejemplo más notorio fue el período de 40 días de Les Reed en el Charlton Athletic en 2006, que terminó en Nochebuena después de sólo una victoria en siete partidos. Más recientemente, el mandato de 30 días de Sam Allardyce en Leeds en 2022-23 sigue siendo el más corto en la historia de la liga. Las salidas de alto perfil en noviembre incluyen a Roberto di Matteo (Chelsea, 2012), Mauricio Pochettino (Tottenham, 2019) y Ole Gunnar Solskjaer (Manchester United, 2021). En diciembre se produjeron dos salidas de José Mourinho, primero del Chelsea en 2015 y luego del Manchester United en 2018.
La permanencia promedio de los entrenadores que dejan la Premier League cayó a 310 días la temporada pasada, la segunda cifra más baja registrada. Sólo la temporada 1994-95 tuvo un promedio más corto, 154 días. La paciencia entre los propietarios de clubes ha fluctuado a lo largo de los años, con una pausa en los despidos durante 1995-96 y un pico de longevidad en 2021-22, en gran parte debido a la pandemia. Desde entonces, la duración promedio de los reinados directivos ha disminuido constantemente, y nueve clubes comenzaron la campaña actual con nuevos entrenadores permanentes. Cinco de esos clubes todavía se encuentran en la mitad inferior de la tabla, y los riesgos financieros del descenso están empujando a las juntas directivas a actuar con decisión.
Si bien ningún entrenador de la Premier League ha sido despedido esta temporada, varios podrían estar en peligro antes del próximo parón internacional. El futuro de Carrick está bajo escrutinio, pero tiene la oportunidad de demostrar su valía en el próximo partido contra el Bournemouth, dirigido por Marco Rose. El nuevo jefe del Tottenham, Roberto de Zerbi, ha aliviado la presión después de una serie de victorias que llevaron al club al puesto 12, y Álvaro Arbeloa, del Fulham, ha aliviado temporalmente sus propias dudas con victorias consecutivas. Sin embargo, los nuevos nombramientos en Nottingham Forest (Oliver Glasner) y Sunderland (Regis le Bris) siguen en posiciones precarias, al igual que Pierre Sage, del Crystal Palace, que se disculpó tras una derrota por 5-0 ante el Brighton, y Matthias Jaissle, del Newcastle, que necesita un resultado positivo rápido.
La tendencia sugiere que la próxima ola de cambios gerenciales podría llegar ya en las vacaciones de invierno. Los clubes observarán de cerca el desempeño de sus nuevos entrenadores en la primera parte de la temporada, ya que la amenaza de descenso y la presión del escrutinio de las redes sociales mantienen alto el riesgo de despidos. A medida que la Premier League entra en el período crítico de mitad de temporada, tanto los aficionados como los miembros de la junta directiva seguirán de cerca el desempeño de los entrenadores que todavía se encuentran en la mitad inferior de la tabla y de aquellos que han asumido el mando recientemente.
