El lateral Alejandro Balde, que no ha aparecido en el once inicial desde el 23 de mayo, podría recibir una nueva oportunidad en el Barcelona tras la lesión de Xavi Espart y la incertidumbre que rodea a Jules Koundé. El entrenador Hansi Flick, que había descartado al joven canterano durante el verano, parece dispuesto a darle una segunda vuelta al jugador de 23 años, especialmente ahora que el equipo necesita reforzar su línea defensiva.
Antes de la primera jornada de la temporada, Flick explicó en rueda de prensa que había hablado con Balde y que, aunque el jugador no estaba al 100 %, el técnico había decidido mantenerlo en el club. “Le he dicho que piense y que se aclare las ideas. Mañana volveremos a hablar”, comentó el entrenador. Este mensaje dio a Balde la posibilidad de demostrar su valor en los próximos encuentros, aunque el técnico no había confirmado su participación en el partido inicial contra el Elche.
Diez jornadas después, con Espart lesionado y Koundé en duda, Flick ya había apostado por Balde en el Clásico, ingresándolo cuando Espart se lesionó tras el pisotón de Tchouaméni. Esta decisión sugiere que el técnico confía en la capacidad del lateral para cubrir el carril derecho, ya sea sustituyendo a Cancelo o a Brian Fariñas. La última vez que Balde inició un partido fue el 23 de mayo, en el cierre de la temporada en la Mestalla, cuando el Barça venció 3‑1 al Valencia y el jugador completó los 90 minutos.
Desde entonces, Balde no ha sido convocado en la primera jornada de LaLiga y ha sido suplente en siete encuentros sin registrar minutos de juego. Su único tiempo de juego reciente fue de 12 minutos en la goleada del 7‑2 ante el Racing en el Camp Nou y 16 minutos frente al PSG en el Parc des Princes. Su futuro en el mercado de invierno sigue siendo incierto, pero su rendimiento en el próximo partido contra el Alavés, programado para el sábado a las 21 h, será decisivo para convencer a Flick de que puede volver a la titularidad.
Si Balde logra imponerse en el encuentro con el Alavés, podría recuperar su puesto en el once inicial y consolidar su posición en el equipo. De lo contrario, su futuro quedará en el aire, aunque la posibilidad de una segunda oportunidad sigue abierta siempre que demuestre su mejor nivel en la próxima cita.