El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha expresado su preocupación ante la creciente tensión que rodea a los partidos del Real Madrid, especialmente con la inminente llegada del Clásico contra el Barcelona. Según declaraciones recogidas por la cadena SER en su programa “El Larguero”, el CTA teme que la presión sobre los árbitros aumente en las próximas dos semanas, cuando el equipo de Hansi Flick, que lidera la liga con seis puntos de ventaja sobre el Real, se enfrenta al club de José Mourinho, que atraviesa una crisis deportiva que ha provocado que el entorno blanco se concentre casi exclusivamente en los temas arbitrajes.
El ambiente de incertidumbre no es nuevo. Hace tiempo que los árbitros han denunciado la percepción de parcialidad en los encuentros del Real Madrid, y en el reciente partido contra el Villarreal se evidenció la polémica cuando Vinicius fue expulsado tras un “agarrón de pelo” a Saliba. El entrenador Mourinho, visiblemente molesto, optó por no hablar con los medios tras el resultado. Este episodio, junto con otros encuentros donde el club blanco ha ganado por la mínima, ha alimentado la sospecha de que los árbitros podrían estar influenciados en su favor.
En el programa de la SER se destacó que “en todos los estamentos del colectivo arbitral hay preocupación por todo lo que se genera alrededor de todos los partidos que juega el Real Madrid, en el club, en la grada y en los medios de comunicación, en todo el entorno”. El CTA advirtió que la tensión que perciben los árbitros “se va a ir a más” cuando se enfrente al Barça, y que la escalada de animadversión podría no detenerse sin una intervención clara. “NO saben ni cuándo ni cómo se va a detener”, comentó un portavoz del CTA, subrayando la urgencia de gestionar la situación antes de que el Clásico genere un conflicto mayor.
El próximo Clásico, programado para el Camp Nou dentro de dos domingos, será un momento clave para el arbitraje. Los árbitros deberán mantener la imparcialidad ante la presión de los aficionados y el entorno mediático, mientras el Real Madrid busca consolidar su posición de liderazgo y el Barcelona intenta recuperar la ventaja. El CTA ha solicitado a la federación y a la liga que tomen medidas para garantizar la integridad de los partidos y evitar que la percepción de parcialidad se convierta en una realidad que afecte la competición.
Con el Clásico a la vista, la atención se centrará en cómo el arbitraje manejará la intensidad del encuentro y en si las preocupaciones del CTA se materializan en decisiones controvertidas. El resultado del partido no solo determinará el rumbo de la tabla, sino que también pondrá a prueba la capacidad del sistema arbitral para operar bajo presión sin comprometer la justicia deportiva.
