El reciente aumento de goles del Chelsea ha catapultado a los Blues de la mitad inferior de la tabla de la Premier League al quinto lugar, pero los datos del modelo de goles esperados de Opta pintan un panorama diferente. Según el modelo, el Manchester United, que se encuentra entre los cinco últimos, en realidad se está desempeñando ligeramente mejor que el Chelsea en términos de la calidad de las oportunidades que crea y convierte. La discrepancia plantea dudas sobre cuánto tiempo se podrá mantener la forma actual del Chelsea.
Los Blues han conseguido superar a sus rivales en varias victorias destacadas, como la victoria por 3‑0 sobre el Fulham, el triunfo por 3‑1 en Brighton y la victoria por 2‑1 en Everton. En esos partidos, sus márgenes de goles esperados fueron saludables. Sin embargo, en las derrotas ante Arsenal, Brentford, Hull, Bournemouth y Tottenham, los goles esperados del Chelsea no alcanzaron los goles reales concedidos, una tendencia preocupante dado que todos esos partidos se jugaron en casa. La clasificación de Opta sitúa al Chelsea como el duodécimo mejor equipo de la liga, una posición que depende en gran medida de una racha reciente de finalización eficiente.
Los contribuyentes clave a la consecución de goles de los Blues han sido Jordan Henderson, Pedro Neto y Morgan Rogers. Henderson ha marcado dos goles con cinco tiros desde fuera del área, un resultado sorprendente en comparación con su récord de larga distancia en las últimas dos temporadas. Los tres goles de Neto en la liga no alcanzan la mejor marca de su carrera, mientras que Rogers ha superado su cifra de goles esperados por 1,87 esta temporada, un margen que fue de 3,15 durante toda la campaña anterior. Se espera que el regreso de João Pedro tras una lesión añada un punto focal al ataque; su posesión en el área rival (5,7 veces cada 90 minutos) es la más alta entre los delanteros centros con al menos 400 minutos en la Premier League, sólo superada por las 5,8 de Estêvão Willian.
Defensivamente, la posesión del Chelsea ha disminuido drásticamente. Después de un buen comienzo, el equipo cayó del tercer al octavo puesto en el ranking de toques al área de la liga, con sólo 17 toques por partido en los dos últimos partidos en Stamford Bridge, en comparación con un promedio de 27 para los equipos locales. Los Blues también han tenido dificultades para mantener altos porcentajes de posesión; En tres partidos de liga registraron un máximo de 38% de posesión, una cifra poco común para un equipo con el pedigrí de Alonso. El técnico reconoció el problema y señaló que, si bien la posesión es importante, el equipo también debe jugar con confianza con el balón.
La inestabilidad táctica del Chelsea es evidente en sus frecuentes cambios de formación y alineación titular. Alonso ha rotado entre 3‑4‑3 y 4‑2‑3‑1, y nunca utilizó ninguna de las configuraciones durante más de tres partidos de liga consecutivos. El club también ha titulardo con tres porteros diferentes esta temporada, un recordatorio de la inestabilidad que asoló al club a mediados de los años 1990. Con el segundo peor índice de la liga en concesiones por encima de los goles esperados, los Blues enfrentan una situación precaria mientras persiguen un lugar en la Liga de Campeones.
De cara al futuro, el regreso de João Pedro y un ajuste de la plantilla podrían ayudar al Chelsea a recuperar la consistencia que necesita. Sin embargo, los datos sugieren que a menos que el equipo mejore su posesión y solidez defensiva, su posición actual puede ser insostenible. El futuro del club dependerá de si puede traducir su reciente destreza goleadora en un desempeño más equilibrado y estable en todas las facetas del juego.
