El Athletic de Bilbao se vio obligado a abandonar el partido contra el Rayo Vallecano sin haber completado ni un minuto de juego, tras la suspensión del encuentro por la lanza de objetos de papel y pelotas de plástico sobre el césped. Con solo 13 minutos disputados, el árbitro decidió detener el encuentro, convirtiéndose en el segundo partido suspendido en las ocho jornadas de la temporada. El primer caso fue el del Levante, afectado por fuertes lluvias que dejaron el terreno de juego en un estado inadecuado.
Jesús Areso, entrenador del equipo, calificó la situación como “muy incómoda” durante la conferencia de prensa en Lezama. “Son puntos que quedan ahí, la clasificación y los partidos siguen fluyendo, los equipos juegan y nosotros no nos movemos de esa posición con 8 puntos”, comentó. Areso subrayó la importancia de concentrarse en el próximo duelo contra el Valencia, que se jugará en Mestalla y que cuenta con un nuevo entrenador, el mexicano Javier Aguirre. El Athletic, que tiene dos partidos menos jugados, deberá afrontar el reto sin haber ganado la ventaja de la ventaja de los puntos.
El equipo de Bilbao jugó su último partido de competición el 19 de septiembre contra el Alavés en San Mamés, y el próximo sábado tendrá que volver a competir tras casi un mes sin partidos oficiales. Areso enfatizó que “esto no es bueno para ningún equipo y para el jugador tampoco”. Añadió que, a pesar de los entrenamientos, “el escenario de los noventa minutos, el escenario y la exigencia de un partido completo solo se vive en un encuentro de competición”. El entrenador expresó su deseo de que la Liga vuelva a la normalidad lo antes posible.
El lateral derecho del equipo también describió la experiencia como “una situación extraña, una situación que nunca me ha tocado vivir como futbolista”. Aseguró que el equipo no sabía con certeza cómo se resolvería la suspensión ni cuándo se retomaría el juego, describiendo la situación como “irreal” y esperando que no se repita. Con la suspensión del partido contra el Rayo, el Athletic se enfrenta a la incertidumbre de cómo recuperar los puntos perdidos y mantener su posición en la tabla mientras se prepara para el próximo desafío ante el Valencia.
