El Real Betis enfrenta una semana decisiva en la que la ausencia de su extremo brasileño Antony se vuelve cada vez más probable. Tras el triunfo 5‑2 sobre Osasuna, el jugador se mostró con molestias en el tobillo, aunque logró completar más de veinte minutos de juego. Sin embargo, el propio partido generó un nuevo contratiempo, pues al final del encuentro se sentó en el césped y varios compañeros se acercaron a preguntar por su estado.
En la rueda de prensa, el entrenador Manuel Pellegrini confirmó que había notado algo en el jugador. “Pude hablar un poco con él, pero parece que tuvo una pequeña molestia muscular; no se trata del tobillo”, explicó. “Hoy lo dejamos en el banquillo para que tenga unos días más de recuperación del tobillo. Veremos mañana de qué se trata”. El técnico subrayó que la lesión, si la hay, podría impedir que Antony participe en los próximos encuentros contra Oporto en la Champions League y contra el Barcelona en LaLiga.
El Betis, que busca consolidarse en la parte alta de la tabla, dependerá de la disponibilidad de Antony para asegurar su posición en la zona de salida de la zona de descenso. La lesión del extremo brasileño, aunque aparentemente leve, puede tener un impacto mayor debido a la estrecha agenda de la temporada.
El club ya ha programado pruebas médicas para el lunes, con la esperanza de determinar si se trata de una lesión menor o simplemente de un susto. La decisión final sobre su participación en los partidos de la próxima semana se tomará una vez que se conozcan los resultados de los exámenes.
Si la lesión resulta confirmada, el Betis tendrá que recurrir a su plantilla de reserva y buscar alternativas para cubrir el puesto de extremo. En cualquier caso, la ausencia de Antony será un reto adicional para el equipo de Pellegrini, que ya enfrenta una carga de partidos de alto nivel en los próximos días.
