La Fiorentina se prepara para un nuevo partido contra el Como, con el objetivo de romper un ayuno de seis meses sin ganar en casa en la Serie A. El último éxito en casa se remonta al 13 de abril, cuando el equipo dirigido por Paolo Vanoli venció a la Lazio por 1-0 gracias a un gol de Gosens. Desde entonces, en los seis campeonatos siguientes ante su afición, la Viola sólo ha obtenido cuatro puntos, repartidos en cuatro empates y dos derrotas.
El problema no es sólo el de una única temporada. Si analizamos las dos últimas ediciones de la Serie A, la Fiorentina registra sólo cuatro victorias en casa, diez empates y ocho derrotas. En 2026, las dos victorias en casa, contra Cremonese y Pisa, se produjeron por márgenes muy estrechos, ambas por 1‑0, y los dos equipos rivales descendieron. Estos datos ponen de relieve una vulnerabilidad interna del club Viola, poco común en su historia.
Por tanto, el partido contra el Como representa un doble desafío: romper el tabú de Franchi y recuperar la capacidad de vencer a equipos de alto nivel en casa. La última victoria local de prestigio se remonta al 30 de marzo de 2025, cuando la Fiorentina, entonces entrenada por Palladino, derrotó al Atalanta por 1-0. Ahora el técnico Vanoli tendrá que afrontar la presión de revertir esta tendencia, que se ha convertido en uno de los principales problemas del equipo.
Con el partido programado, los aficionados esperan una actuación que pueda devolver a la Viola a su tradicional fortaleza en casa, mientras la dirección y el entrenador se centran en una estrategia que pueda romper el largo período de incertidumbre. El resultado de este partido será decisivo para la moral del club y su posición en la clasificación liguera, sobre todo teniendo en cuenta la dificultad para sumar puntos en el campo. La próxima semana, por tanto, la Fiorentina tendrá que demostrar que está dispuesta a transformar a Franchi en un simple obstáculo a superar.
