El Arsenal consiguió una victoria por 2‑0 sobre el Everton en Goodison Park, manteniendo intacto su inicio invicto en la Premier League y reduciendo la diferencia con el líder de la liga, el Manchester City. La victoria, impulsada por los goles de Ezri Konsa y Gabriel Magalhães, destacó la continua fortaleza del Arsenal en jugadas a balón parado y añadió otro capítulo a la desafiante temporada de David Moyes.
El Everton, dirigido por el ex capitán del Arsenal Mikel Arteta, esperaba un cambio de rumbo en su decimocuarta visita a Goodison. Los visitantes tuvieron una noche difícil, sin jugadores clave como Jarrad Branthwaite y Jack Grealish debido a enfermedades. El Arsenal aprovechó temprano, con Konsa anotó en el minuto siete después de una serie de saques de esquina. El gol llegó tras un remate a corta distancia tras un error de despeje de Viktor Gyökeres del Everton, y fue el primer gol a balón parado para los Gunners desde mayo contra el Crystal Palace.
El dominio del Arsenal en las situaciones a balón parado continuó durante todo el partido. Estuvieron involucrados en diez saques de esquina solo en la primera mitad, y la rutina de jugadas a balón parado del equipo resultó efectiva contra una defensa que había luchado por contener el ataque de los Gunners. A pesar de la intensa lluvia, los Gunners mantuvieron la presión, y Eberechi Eze y Noni Madueke desperdiciaron ocasiones ante el portero del Everton. El tiempo no detuvo a los jugadores del Arsenal, que llevaban gorras de béisbol azul oscuro para protegerse del aguacero.
En el segundo tiempo, Gabriel Magalhães selló la victoria con un cabezazo tras un centro de Ben White. El gol consolidó la ventaja del Arsenal y lo puso a un punto del City después de su derrota anterior ante el Aston Villa. Los intentos del Everton de igualar se vieron frustrados por una combinación de defensa disciplinada y momentos de brillantez individual de los Gunners, incluido un fallo de Thierno Barry y un centro de Merlin Röhl que casi engaña a David Raya.
El partido también marcó un hito para David Moyes, que registró su derrota número 400 en todas las competiciones en su carrera como entrenador, 31 de ellas contra el Arsenal. La derrota se suma a las preocupaciones en torno a su mandato, especialmente después de que los propietarios estadounidenses del club indicaron su deseo de irse. Mientras tanto, el éxito continuo del Arsenal en jugadas a balón parado y su capacidad para mantener una racha invicta lo ha mantenido en estrecha contienda con el Manchester City, preparando el escenario para una intensa carrera por el título a medida que avanza la temporada.
