El Napoli sigue sufriendo un bloqueo bajo en la Serie A, con tres goles encajados en un solo partido, lo que vio al club reducir el resultado de 2‑0 a 3‑2. La derrota, sufrida ante el Bodo, hizo perder al Napoli una victoria que parecía al alcance tras una hora de buen juego, mientras que un jugador de McTominay volvió a poner en dificultades al equipo napolitano en el minuto 83.
Massimiliano Allegri, conocido por su atención a los resultados, se vio una vez más obligado a aferrarse a las actuaciones de su personal. El Napoli ha encajado 17 goles en 11 partidos, un pobre balance que recuerda a la temporada 2001-02 en la Serie B. En la liga, el equipo se encuentra actualmente en el puesto 11 con sólo 11 puntos después de ocho partidos, su peor comienzo en los últimos dieciséis años. La clasificación muestra a un Nápoles que ha pasado del primer y segundo puesto a la mitad de la tabla, con riesgo de deslizarse aún más hacia la derecha del marcador.
El técnico mostró visiblemente su frustración al final del partido, sobre todo porque su tarjeta roja le impedirá estar en el banquillo en el próximo partido contra el Monza. Allegri también destacó las dificultades defensivas, encajando tres goles más en un partido en el que la defensa estuvo especialmente débil. En su publicación en Dazn afirmó que había cambiado su enfoque de juego, centrándose en un ataque más agresivo con cuatro atacantes, pero admitió que tuvo dificultades para comentar el partido después de 25 años de experiencia.
Con la temporada aún en marcha, el Napoli tendrá que intentar recuperar el rumbo si quiere evitar caer al final de la tabla. El próximo partido contra Monza representará una oportunidad crucial para revertir la tendencia negativa e intentar recuperar puntos preciosos.