La Roma consiguió la victoria ante el Cagliari por 4‑1, pero el resultado estuvo acompañado de una serie de dificultades que pusieron de relieve el problema de las pérdidas de balón. El técnico Gian Piero Gasperini decidió cambiar radicalmente la alineación, dejando en el banquillo a Donny Malen, que había marcado el primero en la Serie A durante cuatro partidos consecutivos. La elección estuvo motivada por el hecho de que Malen no había marcado en ese momento y el técnico quería dejar espacio a nuevos atacantes.

Durante la primera mitad del partido la Roma se mostró vulnerable en la fase de no posesión, dejándose abrumar por los pases verticales del Cagliari. El centro del campo giallorossi sufrió un cabezazo, pero fue Lulli quien marcó la diferencia con un gol, una asistencia a Pisilli y dos paradas decisivas. Después de poco más de una hora de juego, el técnico introdujo a Rodrigo Mora y Donny Malen, cambios que ayudaron a restablecer el orden y frenar la marcha del Cagliari, gracias también a la actuación de Gollini en la portería.

El resultado final garantizó a la Roma tres puntos, pero generó dudas sobre el futuro de la plantilla. La pérdida de balón fue vista como una estrategia para renovar el equipo y mantener la competitividad, pero la falta de goles de Malen dejó a los aficionados preocupados por su forma. Con la victoria, la Roma se acerca a lo más alto de la tabla, pero tendrá que afrontar otros retos para consolidar su posición.

Corriere dello SportEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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