El equipo sub-15 de España conquistó su primer título mundial al vencer 0‑3 a la República Checa en la final del torneo celebrado en Azerbaiyán. El gol de apertura lo marcó Tiago Polo, delantero internacional del Real Betis, quien celebró el triunfo con un mensaje emotivo en honor a las víctimas del reciente accidente ferroviario ocurrido en Urda, Toledo. Polo expresó que el campeonato es “un orgullo” para él y su familia, y dedicó el título a las familias afectadas, añadiendo que la clave del éxito fue la unidad del grupo, sin egos.
El entrenador nacional, David Gordo, también se mostró satisfecho con el resultado. Tras la victoria, Gordo manifestó su felicidad por los jugadores y el cuerpo técnico, destacando la importancia de la pasión que el país pone en el fútbol y el trabajo conjunto entre la Federación, los clubes y los entrenadores. “Somos un país que pone mucha pasión en todo lo que hace, en la Federación se trabaja muy bien, fruto además del esfuerzo de los clubes, de sus entrenadores, una felicidad inmensa y sobre todo gracias a FIFA y a Azerbaiyán por crear este torneo”, afirmó.
España, representada por su selección sub‑16 compuesta por jugadores nacidos en 2011, demostró su dominio en la categoría con un contundente triunfo sobre la República Checa. El torneo contó con la participación de 189 países y se celebró en una semana de encuentros que buscan consolidarse en el calendario de la FIFA para promover el fútbol base. La victoria no solo refuerza la reputación del país en las categorías inferiores, sino que también subraya el éxito de la estructura de desarrollo del fútbol español.
Con esta conquista, España añade una nueva alegría a su historial internacional, consolidándose como una potencia en el fútbol juvenil. El próximo paso será mantener el impulso y seguir preparando a los jóvenes talentos para futuros torneos, mientras el fútbol español continúa destacándose en el escenario mundial.