El juez deportivo ha dictado las sanciones previstas para los partidos de recuperación de la Serie C, que se disputarán entre el Inter U23 y Scafatese (Grupo C) y el Atalanta U23 contra el Vis Pesaro (Grupo B). Las decisiones se refieren a tres casos de mala conducta, que resultaron en suspensiones y multas para jugadores, entrenadores y aficionados.
En el primer caso, Marco Toscano de Scafatese fue sancionado con tres días de suspensión por haber cometido una conducta violenta en el minuto 49 del primer tiempo. El jugador, mientras estaba en el suelo y no podía jugar el balón, golpeó a un contrario con sus tacos en la zona genital. Según la valoración del Juez Deportivo, la naturaleza del gesto, si bien no había provocado consecuencias perjudiciales, era claramente intencional y potencialmente perjudicial, por lo que se aplicó la sanción prevista en el artículo 38 del Código del Juego Deportivo.
El segundo caso se refiere al entrenador Nicola Beati del Atalanta U23, inhabilitado durante dos días por haber mostrado una conducta "irrespetuosa" hacia el equipo arbitral. En el minuto 30 del segundo tiempo, durante una revisión de la FVS, Beati abandonó en repetidas ocasiones el área técnica para impugnar las acciones del árbitro. La sanción se determinó sobre la base del artículo 36, párrafo 1, letra. a), del Código del Juego Deportivo, por la continuación de conductas irrespetuosas.
El tercer caso se refiere a los aficionados del Vis Pesaro, que fueron multados con 300 euros por arrojar al terreno de juego un vaso de plástico que contenía líquido en el minuto 35 de la primera parte. La acción fue considerada un acto de violencia contra la seguridad pública, pero no causó daños ni lesiones. La sanción se calculó con base en el artículo 25, párrafo 3, del Código del Juego Deportivo, teniendo en cuenta los modelos organizativos adoptados por la empresa.
Otros episodios disciplinarios se resolvieron con multas de 100 euros a la afición del Barlettà y al club de Rávena, ambos por arrojar vasos de plástico al terreno de juego durante sus respectivos partidos. En ambos casos, las sanciones se aplicaron por violaciones a las normas de orden y seguridad, sin que se produjeran daños o lesiones.
Estas decisiones serán válidas para los partidos de recuperación programados, con suspensiones que impedirán a los jugadores y entrenadores participar en futuros partidos. Los clubes implicados tendrán que respetar las disposiciones del Juez Deportivo para evitar mayores sanciones.