La Fiorentina se prepara para jugar contra el Como con una posible vuelta al 4-3-3, tras la derrota ante el Génova y la necesidad de recuperar puntos para no caer en la clasificación. El técnico Paolo Vanoli afirmó que el cambio de formación fue motivado por la lesión de Atta y el estado de forma subóptimo de Gonçalves, que ha jugado poco últimamente. El 4-3-3, considerado más sólido, debería garantizar mayor equilibrio y compacidad a la defensa de la Viola, que ha mostrado numerosas fisuras en los últimos partidos.
El calendario no es sencillo: el próximo partido es contra el Como, pero la Fiorentina también tendrá que enfrentarse al equipo de Cesc Fábregas, que regresa de su última lesión en la Liga de Campeones. Vanoli ya ha identificado algunos ajustes tácticos para el partido del domingo, con el objetivo de devolver solidez a la defensa y mejorar las actuaciones ofensivas. El equipo necesita puntos para no caer en la clasificación, donde sólo Venezia y Monza han registrado peores resultados.
Entre los cambios en el departamento, el centrocampista Brescianini está "borracho" y podría volver al campo en lugar del marfileño. El exjugador del Atalanta, que en el pasado había desempeñado el papel de lateral izquierdo, ahora podría encontrar una nueva posición junto a Fagioli y Ndour. Además, el defensa Mastantuono, que acaba de recuperar su forma tras una operación de muñeca, está listo para el próximo partido contra el Como.
Con la Fiorentina buscando equilibrio y puntos, el próximo partido contra Como representa una oportunidad crucial para consolidar su posición en la clasificación y demostrar la solidez del nuevo sistema de Vanoli. El equipo tendrá que aprovechar la posibilidad de volver al 4‑3‑3 para intentar recuperar la confianza y la competitividad necesarias para afrontar los próximos retos.
