El técnico alemán Kosta Runjaic se encuentra ahora en el centro de un debate que le ve a un paso de ser despedido, pero el técnico Dario Marcolin ha expresado una posición contraria, alegando que no quiere quitarle la responsabilidad.
Marcolin habló con los periodistas del *Messaggero Veneto* después de la derrota del Udinese por 2-5 ante la Roma, en casa el sábado por la noche. El partido, en el que el Udinese sufrió un "apagón" de quince minutos en el que el equipo sufrió cuatro goles, alimentó los rumores de un posible cambio de dirección en la dirección. Pese a ello, Marcolin reiteró que Runjaic "no es un entrenador que haya perdido al equipo" y que no le despediría.
Según el técnico, el rendimiento del Udinese se vio influido por una serie de factores, entre ellos la dificultad de Okoye para mantener la calma y la falta de serenidad en el campo. Marcolin también subrayó que la elección del titular es una decisión diaria del técnico y que no tiene intención de intervenir en esa frontera. En cuanto a la Roma, el técnico observó que, tras los goles, el equipo recuperó la forma y siguió jugando con su habitual determinación, tanto en la primera parte como en la segunda.
El futuro del Udinese, según Marcolin, dependerá también de la respuesta del grupo al nuevo entrenador, Penzo, y del próximo partido contra el Venecia. "Quiero ver una respuesta del grupo de Penzo, podría provocar una chispa. El partido contra los venecianos representa una buena oportunidad", declaró el entrenador.
Con la temporada aún en marcha, el Udinese debe intentar estabilizar su posición en la clasificación y recuperar la confianza de la afición. Marcolin expresó su confianza en la capacidad de Runjaic para llevar al equipo hacia una fase más positiva, pero también dejó abierta la posibilidad de cambios si la situación empeora. Por tanto, la atención de los medios y de los aficionados sigue centrada en el próximo partido, que podría ser decisivo para la suerte del técnico alemán.