El Real Madrid inicia su jornada europea con una parada en Santander, la capital de la Cantabria, donde el equipo no ha jugado en la Liga desde 2011. El partido, programado para las 16:15 horas del sábado, marca el inicio de una serie de tres encuentros fuera de casa en tan solo seis días, antes de que el fútbol de clubes se detenga por el parón de selecciones.
Tras superar la resaca del Clásico y asumir que la temporada continúa, el club blanco se prepara para un sprint exigente. El plan de viaje, diseñado por la dirección técnica y la logística del club, contempla un último entrenamiento en el centro de Valdebebas a las 15:00 horas. A partir de las 19:00 horas, el equipo se dirigirá a Santander, llegando a la ciudad a las 20:00 horas para pasar la noche en el Hotel Eurostars Real.
El día siguiente, el conjunto se trasladará a El Sardinero para la sesión de activación y el partido de LaLiga contra el Atlético de Madrid. La hora de inicio, 16:15, es inusual para los blancos, pero el club ha ajustado su itinerario para adaptarse a las condiciones del estadio y al horario de transmisión.
Después de la victoria en Santander, el Real Madrid seguirá su itinerario de viajes. El martes, el equipo regresará a Madrid para abordar un avión rumbo a Atenas, donde enfrentará al AEK en la fase de grupos de la UEFA Champions League. De allí, el club volverá a Madrid para un breve descanso antes de dirigirse a Valencia, donde concluirá el carrusel de partidos con un encuentro contra el Valencia CF.
Con este plan logístico, el Real Madrid busca maximizar su rendimiento en los próximos encuentros, equilibrando la carga de desplazamientos con la preparación física y táctica. El club confía en que la organización y la experiencia de la plantilla les permitirán mantener la competitividad tanto en la liga como en la competición europea.