Jagoba Arrasate ha vuelto a ocupar el banquillo rojillo de Osasuna, dos años después de dejar el club tras una etapa de seis temporadas que dejó una huella imborrable en el Sadar. El técnico vasco regresó a la ciudad de Pamplona con la misión de revivir la ilusión que trajo a la afición cuando llegó en 2018, cuando el equipo todavía jugaba en Segunda División.
En su primera incursión, Arrasate consiguió el ascenso como campeón de la categoría, sumando 87 puntos y poniendo fin a la permanencia en la segunda. Desde entonces, Osasuna se consolidó en la Primera División, evitando el descenso en cada campaña y alcanzando la décima posición en 2019‑20 y 2021‑22. El momento culminante llegó en 2022‑23, cuando el conjunto navarro llegó a la final de la Copa del Rey, algo que no había logrado desde 2005, y cayó 2‑1 ante el Real Madrid en La Cartuja. Ese mismo año, Osasuna terminó séptimo en LaLiga con 53 puntos, lo que les valió la clasificación a la fase previa de la Conference League y puso fin a 16 años de ausencia en competiciones europeas.
El éxito de la temporada 2022‑23 también permitió a Osasuna disputar la primera Supercopa de España de su historia, celebrada en Arabia Saudí en enero de 2024. El equipo dirigido por Arrasate se enfrentó al FC Barcelona en las semifinales, aunque perdió 2‑0. A lo largo de su gestión, el entrenador se ganó el cariño de la afición por su cercanía y por la identificación con el club, convirtiéndose en uno de los entrenadores más queridos de la historia reciente de Osasuna.
En 2024, después de 256 partidos, Arrasate dejó el club, dejando atrás una plantilla consolidada en la élite y una de las etapas más exitosas de las últimas décadas. Ahora, al regresar al banquillo rojillo, el técnico vasco se enfrenta al reto de recuperar las sensaciones de su primera etapa y de volver a llevar al equipo a la gloria tanto en la liga como en competiciones internacionales. El futuro de Osasuna dependerá de cómo logre combinar la experiencia de Arrasate con la nueva generación de jugadores que aspira a seguir los pasos de los logros de los últimos años.
