El Milan acabó el partido contra el Udinese con un claro 2‑0, borrando la mala actuación europea ante el Bournemouth y consolidándose en la tercera plaza de la Serie A, a cuatro puntos del Inter. El resultado se decidió rápidamente: en seis minutos el gol de Christian Pulisic, a través de una asistencia de Luka Modric, dio la ventaja a los rossoneri. El Milan mantuvo el control del partido, limitando los riesgos e intentando duplicar su ventaja en la primera parte. En la segunda parte Jashari marcó desde fuera, mientras el Udinese intentaba darle la vuelta al partido con una acción de Omari Hutchinson que encontraba el gol en la Serie A, pero la gran parada del portero friulano ante Ramos salvó los dos puntos.
La victoria supuso un punto de inflexión para el técnico Ruben Amorim, que se mostró satisfecho con el rendimiento del equipo y con el crecimiento del joven Davide Bartesaghi. Amorim elogió la velocidad y la capacidad de cruce de Bartesaghi, calificándolo de un extremo capaz de "atacar bien los últimos metros". El joven jugador confirmó que esta noche se siente cómodo en su rol y ya mira el derbi contra el Inter, que se disputará dentro de seis días, como una ocasión importante para el equipo.
El técnico alemán Kosta Runjaic, al frente del Udinese, defendió la actuación de su equipo a pesar de su posición en la parte inferior de la tabla. Runjaic afirmó haber visto un "equipo vivo" y reconoció que el Milán podría haber marcado "un par de goles más". Subrayó que la sensación es la de poder encajar goles en cada disparo, destacando la necesidad de mejorar la continuidad y reducir los errores individuales. El calendario está apretado: después del Udinese, el Udinese tendrá que enfrentarse al Parma y luego a la Roma, con Runjaic definiendo el partido contra el Parma "como una final" y reiterando la importancia de sumar puntos.
Con la victoria ante el Udinese, el Milán se acerca cada vez más a lo más alto de la clasificación, manteniendo la esperanza de superar al Inter. El Udinese, sin embargo, debe reagruparse para intentar mejorar su posición en la tabla, afrontando una serie de próximos desafíos que pondrán a prueba su resiliencia y su capacidad para convertir las oportunidades en puntos.