Las puertas de la Roma se cerraron desesperadamente ante el Real Madrid, con un resultado de 4‑3 que dejó al club y a la afición en un estado de profunda amargura. El portero Pierluigi Gollini expresó su decepción y afirmó que el resultado era "difícil de explicar" y que el equipo se perdió un momento crucial, especialmente en los saques de esquina. Según Gollini, a pesar de la derrota, el 90% del rendimiento fue positivo y la Roma mostró una gran fortaleza física y táctica durante la mayor parte del partido.
Con la misma frustración comentó el entrenador Gian Piero Gasperini sobre el partido, subrayando que todos los jugadores deben reflexionar sobre lo que podrían haber hecho mejor. Reconoció que el equipo se perdió una velada que podría haber sido memorable para la afición, pero también destacó los puntos positivos y la importancia de analizar el resultado para mejorar. “Fue una pena desperdiciar una velada como ésta, aunque tengamos que llevarnos con nosotros las cosas buenas que hemos hecho”, afirmó Gasperini.
Gollini reiteró que tenía "algunas intervenciones que hacer" pero también declaró que se siente muy bien sobre el terreno de juego. Habló de una gran Roma, tanto física como tácticamente, y expresó su voluntad de seguir trabajando para demostrar sus cualidades. “Intentaré cada día aprovechar cada entrenamiento y cada partido para mostrar mis cualidades”, añadió, destacando su determinación de contribuir al éxito del equipo.
El portero también abordó la cuestión del miedo a perder 3‑2, subrayando que el fútbol es un juego con múltiples aspectos psicológicos. Reconoció que encajar un gol así puede generar pensamientos negativos, pero reiteró que estos momentos son parte de la naturaleza del fútbol y que el equipo debe aprender a gestionarlos. La Roma, a pesar de haber sufrido un duro golpe, mantiene la esperanza de recuperar su forma y consolidar su posición en la clasificación, con la promesa de trabajar en cada detalle para evitar derrotas similares en el futuro.
