El 23 de agosto, en el estadio del Atlético de Madrid, la afición del club rojiblanco entonó cánticos que provocaron la apertura de una investigación por parte de la Fiscalía Provincial de Madrid. Los gritos, que incluían frases como “puta Barça” y “puta Cataluña”, se dirigieron al momento en que el delantero argentino Julián Álvarez, quien ha sido objeto de rumores de fichaje por el Barcelona, entró al campo en el minuto 66. La Fiscalía, a través de su Sección de Delitos de Odio y Discriminación, ha iniciado diligencias para determinar si estos cánticos constituyen un delito de odio según el artículo 510.1 del Código Penal.
La denuncia que dio origen a la investigación fue presentada en septiembre por la asociación Acció Cassandra. En su petición, la organización solicitó que la Fiscalía abriese una investigación y que se tomaran medidas para identificar a los responsables de los cánticos. Además, pidió la recopilación de grabaciones y reportes del partido, argumentando que las expresiones públicas y colectivas dirigidas contra un colectivo determinado por su pertenencia nacional podrían constituir un delito de odio. Acció Cassandra también citó el artículo 22.4 del Código Penal, que contempla una agravante por discriminación cuando los hechos se cometen por motivos de origen nacional o pertenencia a una nación.
Según la asociación, los cánticos no se dirigían a la nacionalidad del jugador, ya que Julián Álvarez es argentino, sino a su “contenido explícitamente catalanófobo”, en referencia a los rumores de su posible fichaje por el Barcelona. La denuncia sostiene que la expresión de odio se dirige contra la minoría nacional catalana, lo que justificaría la apertura de la investigación. La Fiscalía, tras revisar la denuncia, emitió una resolución el 7 de octubre en la que decide estudiar los hechos y abrir diligencias procesales.
Acció Cassandra calificó la decisión como “un primer paso jurídico relevante”, pues confirma que la Fiscalía no archivó la denuncia de inmediato y, en cambio, ha abierto una vía formal de investigación que aborda la catalanofobia. La investigación seguirá analizando las grabaciones del partido y buscando identificar a los individuos responsables de los cánticos. Se espera que la Fiscalía continúe con las diligencias y, en caso de encontrar pruebas suficientes, pueda iniciar un proceso penal contra los infractores.
