Tres minutos después del tiempo añadido, el centrocampista del Sunderland, Noah Sadiki, saltó las vallas publicitarias e irrumpió en las gradas, provocando una celebración jubilosa al coronar un gol tardío que le dio al club inglés una victoria por 1-0 sobre el Torreense portugués. El gol, producto de una secuencia bien trabajada que involucró a Enzo LeFée y Granit Xhaka, aseguró la segunda victoria consecutiva del Sunderland en la Europa League y marcó su primera aparición competitiva en el fútbol continental en 53 años.
El partido tuvo lugar en la casa del Torreense en Torres Vedras, un lugar modesto que no podía albergar a toda la multitud europea. El estadio, con el telón de fondo de un castillo del siglo XII, añadió un toque histórico al debut del Sunderland en el continente. Torreense, que sorprendió al Sporting al ganar la Copa de Portugal la primavera pasada, entró en el partido como perdedor tras una reciente victoria sobre Lillestrøm. Ya habían rotado mucho su equipo, dejando al Sunderland con una alineación que incluía al capitán Luke O'Nien y una mezcla de jugadores jóvenes y experimentados.
La primera mitad del Sunderland fue desigual. El equipo tuvo dificultades para encontrar el ritmo y el entrenador Régis LeBris parecía visiblemente frustrado, en parte debido a la tendencia del árbitro a sancionar faltas cuestionables. Jugadores clave como Malick Fofana y Nilson Angulo se encontraron fuera de posición y la defensa, aunque sólida, no representó una amenaza significativa para el portero del Torreense. Un posible primer gol del delantero centro Timur Tutierov quedó descartado tras un incidente en el que Omar Alderete le quitó la camiseta.
La ruptura vio un cambio dramático. Torreense abrió el marcador con un disparo rizado de 20 yardas de Volnei Feltes, que tomó por sorpresa a la defensa del Sunderland. En respuesta, LeBris hizo una sustitución cuádruple, introduciendo a Enzo LeFée, Granit Xhaka, Nordi Mukiele y Reinildo. El nuevo trío de ataque inquietó al equipo portugués, y el mediocampista Jules Ahoka, recientemente fichado por £8,5 millones procedente del Royal Antwerp, cabeceó un gol para igualar el marcador. La asistencia de Xhaka preparó a Ahoka, pero el empate no fue suficiente para asegurar el empate.
En los últimos minutos, el gol tardío de Sadiki resultó decisivo. Después de un inteligente pase de LeFée y un centro de Xhaka, Sadiki cronometró perfectamente su carrera y metió el balón limpiamente en la red. El gol no sólo selló la victoria sino que también destacó la resistencia y adaptabilidad táctica del Sunderland. Con la victoria, Sunderland se acerca a consolidar su posición en la fase de grupos de la Europa League, mientras que Torreense reflejará una actuación enérgica contra un rival de mayor nivel.
