El polémico episodio de Kylian Mbappé con la República Popular China está poniendo en riesgo un negocio televisivo de LaLiga que podría alcanzar los 400 millones de euros hasta 2030. China Media Group (CMG) y China Mobile, a través de su plataforma Migu, son los socios audiovisuales que distribuyen la competición en el gigante asiático. La suspensión de las emisiones por parte de CMG y la retirada parcial de Migu de su programación han generado una crisis que afecta tanto a la liga como a los clubes y a los propios patrocinadores del delantero francés.

El mercado chino representa una de las áreas estratégicas de expansión de LaLiga. Según fuentes de mercado consultadas, CMG tenía previsto ofrecer dos partidos en abierto por jornada a través de la televisión estatal China Central Television (CCTV) y su plataforma Yangshipin, mientras que Migu, con un modelo freemium, debía transmitir los 380 encuentros de cada temporada. La suspensión de CMG deja a la liga sin cobertura masiva y sin la publicidad asociada, mientras que la exclusión de Migu reduce la posibilidad de que los aficionados chinos sigan la competición en su totalidad. Los detalles exactos de los contratos privados no se conocen, pero la cifra total estimada de 400 millones de euros equivaldría a unos 100 millones por campaña.

El presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha intentado desescalar la situación. Se ha reunido con el embajador de China en España, Yao Jing, y podría viajar al país asiático en los próximos días para negociar una solución. Aún no se conocen las cláusulas que regulan una suspensión parcial o total de las emisiones, la posible rescisión y las compensaciones entre las partes. Las decisiones de CMG y Migu, aunque no implican automáticamente la interrupción de los pagos, generan incertidumbre sobre el futuro de los ingresos digitales y la difusión de la competición.

El origen de la crisis se remonta a las declaraciones de Mbappé, quien reconoció que le gustaba un meme en el que aparecía como un “dictador chino” con la imagen de Mao Zedong. El montaje, considerado una burla a una figura histórica central en China, provocó la cancelación de tres contratos de patrocinio con marcas chinas: Dongpeng/Eastroc (bebida Bushuila), el grupo lácteo Mengniu y el fabricante de quesos Milkground. Le Monde estima que los acuerdos chinos valían alrededor de 6,7 millones de euros, aunque los importes exactos no se han hecho públicos. Además, las cuentas de Mbappé en plataformas chinas como Weibo y Xiaohongshu han sido restringidas, y la firma On ha retirado contenidos del jugador de su cuenta china, reduciendo su capacidad de promoción en el mercado.

La situación también afecta al Real Madrid, que mantiene acuerdos con varias multinacionales chinas, y a los demás clubes de LaLiga que dependen del mercado chino para ingresos y visibilidad. El caso de Mbappé, por tanto, representa una crisis comercial y económica que amenaza a la competición, a los clubes y a los propios patrocinadores. La próxima fase dependerá de las negociaciones entre LaLiga, las autoridades chinas y los patrocinadores, y de la capacidad de Mbappé para reparar su imagen en el país.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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