Milán e Inter se preparan para competir en San Siro con dos equipos que han gastado más de 100 millones de euros en el mercado de fichajes, pero que todavía han dejado un saldo negativo. Milán invirtió 161 millones y obtuvo unos ingresos de 90,5 millones, con un resultado neto de –70,5 millones. El Inter, en cambio, gastó 105,5 millones, recaudó 40 millones y obtuvo un beneficio neto de -65,5 millones.
El Milan se ha centrado en su nuevo delantero Gonçalo Ramos, comprado al PSG por 74 millones, y ha cerrado la compra de Mario Gila procedente de la Lazio. Otras llegadas incluyen a Francesco Terracciano, Musah, Bondo, Comotto, Cisse, Chukwueze, Camarda, Guernier, Diawara, Diego Moreira y Hutchinson. Entre las salidas, el club vendió Fullkrug al West Ham, Athekame al Lyon, Odogu al Toulouse, Nkunku al Leipzig, Ricci al Como, Leao al Galatasaray, Giménez al Porto y Fofana al Sevilla. La ventana de fichajes de verano también vio la liberación de jugadores como Bondo y Cisse, con transferencias a Cremonese y Catanzaro.
En el Inter, los principales gastos fueron para Curtis Jones y Djed Spence, procedentes del Liverpool y del Tottenham respectivamente. El club también volvió a adquirir a Aleksandar Stankovic del Brujas y recompró al defensa Akanji del Manchester City. Otras llegadas incluyen Stones, Provedel, Pavard y Spence. Las salidas más destacadas fueron Dumfries al Real Madrid, Cocchi a Padua, Sommer a Brujas, De Vrij al Panathinaikos, Acerbi, Darmian, Frattesi, Maye, Asllani, Topalovic, Kamaté y Zouin. El Inter también ha cedido algunos jugadores a clubes como Lyon, Padova y Monza.
A pesar de un gasto récord, ambos equipos muestran brechas estructurales en algunas áreas clave. El Milán afrontó un saldo negativo de 70,5 millones, mientras que el Inter registró un déficit de 65,5 millones. Estas cifras resaltan la dificultad de equilibrar inversiones masivas con resultados financieros sostenibles.
Con la temporada en marcha, los dos clubes tendrán que confiar en sus nuevas adquisiciones para disputar tres competiciones. El Milán se centra en Ramos y Gila para reforzar el ataque, mientras que el Inter confía en Jones, Spence y Stankovic para consolidar la defensa y el mediocampo. El resultado final del partido en San Siro sigue siendo incierto, pero ambos equipos han demostrado que están preparados para luchar por los títulos, a pesar de los retos económicos que han afrontado.