Las esperanzas del Manchester United de un cambio de rumbo se han vuelto aún más dudosas después de una derrota por 2-0 ante el Chelsea en Stamford Bridge, extendiendo a nueve partidos la racha sin victorias del club en todas las competiciones. La derrota, en la que el United no logró aprovechar ninguna de las oportunidades que crearon en la primera mitad, dejó a los Diablos Rojos con sólo siete puntos en sus primeros nueve partidos, una cifra que ha encendido las alarmas sobre una posible lucha por la zona de descenso.

El partido comenzó con el United luciendo competitivo, manteniéndose firme ante un Chelsea que ya estaba pasando apuros bajo la dirección de Xabi Alonso. Tanto Matheus Cunha como Estêvão vieron goles anulados por fuera de juego en una animada primera parte, pero ninguno de los dos pudo rematar. Chelsea tomó la delantera cinco minutos después del descanso cuando Morgan Rogers superó a la defensa del United y remató a Senne Lammens. El gol fue producto de un hábil regate que dejó a los defensores a su paso antes de pasar el balón por encima del portero.

El punto de inflexión llegó en el minuto 63 cuando Lisandro Martínez fue expulsado por un codazo sobre Wesley Fofana en un tiro de esquina. La revisión del VAR confirmó que el contacto fue suficiente para una segunda amarilla, y el defensa argentino se vio obligado a abandonar el terreno de juego. La expulsión dejó al United con un hombre menos y expuesto en defensa, lo que Chelsea aprovechó cuando Cole Palmer convirtió un penal para duplicar la ventaja de los anfitriones. El penalti se concedió tras un saque de esquina dentro del área y el árbitro consideró falta la entrada a Fofana.

A pesar de los contratiempos, el capitán del United, Bruno Fernandes, regresó al once inicial después de perderse el partido anterior por un problema disciplinario. Su presencia se sintió, pero el equipo no pudo encontrar el gol. El portero del Chelsea, Mike Penders, realizó varias paradas cruciales, incluido un potente disparo de Bryan Mbeumo que se estrelló en el larguero en el tiempo de descuento, preservando la portería a cero.

La derrota ha reavivado las especulaciones sobre el futuro de Carrick como entrenador del United. La jerarquía del club había insinuado previamente un posible despido tras la derrota por 3-0 ante el Bournemouth, pero la directiva le ha dado al entrenador otra oportunidad de estabilizar el barco. Ahora que el United se enfrenta a un partido de la Liga de Campeones contra la Roma el martes, aumenta la presión para un cambio de suerte. La historia reciente del club muestra que una racha de nueve partidos sin ganar es poco común: sólo dos veces en el pasado del club, en 1977‑78 y 1961‑62. Queda por ver si Carrick podrá revertir la tendencia, ya que el United busca asegurar una victoria en su próximo partido europeo.

ESPNEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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