La Juventus sufrió su peor actuación de la era Spalletti, con una derrota por 0-2 ante el Génova que podría ser una lápida para el equipo de Turín. El resultado, obtenido en el terreno de juego exterior, puso de relieve una serie de problemas que se repitieron en varios partidos, entre ellos el empate 0-0 ante la Lazio y la derrota ante el Inter de Gattuso.
En el partido contra el Génova, el equipo de Spalletti mostró una defensa de tres hombres que no pudo contener a los equipos contrarios. El técnico afirmó que la estructura defensiva podría haber ofrecido mayor estabilidad, pero el resultado fue todo lo contrario. La única oportunidad para la Juventus llegó en el minuto noventa, con un larguero de Koopmeiners y una acción que, sin embargo, no se tradujo en gol. El resultado final puso de relieve la falta de creatividad y capacidad para convertir las oportunidades en goles.
Entre los jugadores clave, McKennie fue utilizado como mediocampista ofensivo, pero su presencia no cambió el resultado del partido. Alajbegovic fue rechazado tras 45 minutos de juego sin conseguir influir en el resultado. Ni siquiera Kolo Muani, que mostró sólo un estallido de energía a mitad de la segunda parte, logró marcar la diferencia. Todo el equipo mostró falta de energía y coordinación, con pocos momentos de calidad.
A pesar de la difícil temporada, la Juventus todavía tiene una renovación de contrato con Spalletti, una situación que nunca ha ocurrido en la historia de la Juventus. Sin embargo, la presión sobre el entrenador está aumentando y el equipo debe encontrar una solución para salir de esta fase negativa. El próximo partido será crucial para entender si la Juventus puede revertir el rumbo y recuperar la confianza de los aficionados.