La derrota del Milan por 0‑2 en Udine no cambió la posición del club en la dirección de Kosta Runjaic. A pesar de las seis derrotas consecutivas en la Serie A, los dirigentes del Udinese mantienen plena confianza en el técnico alemán, afirmando que "no es confiar en el tiempo". El presidente Gino Pozzo reiteró su deseo de confiar a Runjaic la responsabilidad de revertir la crisis, evitando intervenir prematuramente antes de que expire su contrato en junio.
Sin embargo, el club ya ha iniciado las investigaciones preliminares sobre posibles sustitutos, aunque todavía no ha iniciado negociaciones serias. El objetivo es tener listo un plan de respaldo, pero la dirección prefiere mantener la continuidad con Runjaic hasta que se demuestren resultados concretos. La decisión final dependerá de las actuaciones de los dos próximos partidos, que serán decisivas para la permanencia del técnico en el banquillo de la Juventus.
El Udinese viajará a Parma el miércoles para un partido crucial, mientras que el sábado recibirá a la Roma en casa. El resultado de estos partidos determinará si Runjaic puede seguir liderando al equipo o si será necesario realizar un cambio inmediato. Actualmente el equipo se encuentra en la décima posición con sólo cuatro puntos, una posición que también representa un riesgo importante para el nuevo propietario, Gino Pozzo, que asumió el cargo de presidente tras la retirada de Gianpaolo Pozzo.
El club, que ya ha mostrado cierta cautela en la gestión del cuerpo técnico, pretende evitar una "avalancha" de cambios de entrenador. Este enfoque prudente está motivado por el deseo de no comprometer aún más la estabilidad del club y garantizar una transición ordenada al final del contrato de Runjaic. Si el equipo logra obtener resultados inmediatos, la presión sobre la alta dirección se reducirá, pero por el contrario, una continuación de las derrotas podría obligar al Udinese a reconsiderar su estrategia.
En resumen, el Udinese se encuentra en una situación de incertidumbre: la confianza en Runjaic sigue presente, pero la necesidad de resultados rápidos es palpable. Los próximos partidos contra Parma y Roma serán la auténtica prueba para el técnico alemán, mientras el club preparará posibles alternativas para garantizar la competitividad del equipo en los tramos finales de temporada.