El Atalanta acabó su primer partido en casa de la temporada contra el Frosinone con un convincente 2‑0, devolviendo al equipo de Bérgamo el poder con los primeros tres puntos. El resultado se logró gracias a dos goles del Papu Gómez, que inauguró su debut con la Dea, y una intervención de Willy Stendardo, que marcó el primer gol del primer tiempo.
El partido, que tuvo lugar el 25 de octubre, fue el quinto encuentro entre los dos equipos en Bérgamo, pero el primero en la Serie A para el Atalanta desde el 30 de agosto de 2015, cuando el equipo de Edy Reja debutó en la máxima categoría. El técnico encargado, Maxi Moralez, optó por un 4‑3‑3 en el que destacó la solidez defensiva y la capacidad de contraataque, con la presencia de jugadores como Marten De Roon y otros talentos emergentes.
El Frosinone, recién ascendido a la Serie A, comenzó el partido con ritmo ofensivo, consiguiendo inmediatamente presionar la portería de Leali. El primer gol llegó en el minuto 21 gracias a un penal convertido por Mauricio Pinilla, pero el resultado fue hábilmente detenido por el portero del Atalanta. Poco después, Willy Stendardo disparó desde fuera del área que superó a la defensa y le dio la ventaja al equipo de Bérgamo. En el segundo tiempo, Leali tuvo que salvar el resultado gracias a dos disparos de Maxi Moralez, pero el gol de Gómez, que disparó desde fuera del área con un zurdazo que acabó a sus espaldas, selló el triunfo.
Con este resultado, el Atalanta se posiciona en una posición favorable en la clasificación, acercándose a la zona de clasificación para las competiciones europeas. El partido también destacó la capacidad del equipo de Bérgamo para gestionar situaciones de presión y aprovechar las oportunidades de gol, elementos clave para una temporada exitosa. Atalanta, con su nueva formación y la presencia de jugadores clave como Gómez, parece lista para continuar su carrera hacia la cima del campeonato.