Jordi Cano, quien a los 31 años debutó en la Segunda División con el Andorra, comparte la trayectoria de un jugador que ha superado obstáculos y ha llegado a la máxima categoría del fútbol español en la etapa más tardía de su carrera. Con cinco goles en la temporada de su debut, Cano se ha convertido en el máximo goleador del equipo y en un referente para la afición.

Cano nació en Barcelona el 1 de abril de 1995 y creció en un entorno futbolístico junto a sus hermanos Alex y Carlos. Los tres comenzaron a jugar en la escuela del Barça y luego se incorporaron a la cantera del Espanyol, el Cornellá y el Europa. A los 19 años, después de terminar su etapa juvenil en la División de Honor con el Europa, Cano se vio sin ofertas de equipos profesionales. Tras un par de entrenamientos de prueba con el Sants, fue fichado por el Vista Alegre de Segunda Catalana gracias a un “enchufe” del entrenador Eloy Martínez, quien había entrenado a su hermano. “Con 19 años, pocos equipos me querían”, recuerda, y la experiencia en el infrafútbol catalán le obligó a adaptarse y a trabajar con garra para superar la falta de físico.

El punto de inflexión llegó en las dos últimas temporadas con el Europa, donde la victoria de la Segunda Federación y la continuidad en el mismo proyecto le dieron la confianza necesaria para creer en su futuro. Durante un período de incertidumbre, Cano incluso cursó estudios de magisterio, pensando en una alternativa profesional. Sin embargo, la pasión por el fútbol lo llevó de regreso al Europa, donde volvió a brillar y a consolidarse como jugador clave.

El paso a la Segunda División se materializó en agosto de 2025, cuando el Andorra lo fichó. Su debut, el 15 de agosto, fue memorable: el equipo ganó 5‑1 sobre el Ceuta y Cano marcó su primer gol en la categoría. El delantero recuerda la confianza que le dio el entrenador Piqué, quien le aseguró que marcaría. “Ver que confían en ti da un plus” afirma, subrayando la importancia del respaldo de la dirección técnica.

Con la temporada en curso, Cano lidera la tabla de goleadores del Andorra con cinco goles y se proyecta como uno de los jugadores más importantes del club. El equipo, de carácter humilde y con recursos limitados, aspira a consolidarse en la Segunda División y a buscar la ascensión a la Primera. Cano, por su parte, se mantiene enfocado en la permanencia y en la mejora continua, con la mirada puesta en avanzar en su carrera a pesar de haber llegado a la máxima categoría a los 31 años.

En cuanto a su vida fuera del campo, Cano valora la tranquilidad y la desconexión. Disfruta de momentos con la familia, de la compañía de su equipo y de actividades relajantes como jugar videojuegos o pasar tiempo en cafeterías. A los 31 años, su historia demuestra que la perseverancia y la pasión pueden superar la edad y las dificultades, y que la oportunidad de jugar en la Segunda División sigue siendo un sueño alcanzable para quienes se mantienen firmes.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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