El Real Madrid comenzó el Clásico con un reparto de jugadores que reflejó tanto la rotación de la plantilla como la necesidad de cubrir ausencias. En la primera mitad, el equipo blanco se mostró sólido en defensa y con un enfoque pragmático en la organización del centro del campo. A pesar de la ausencia del portero titular, Courtois, por una gripe, el nuevo fichaje ucraniano se presentó en su lugar y cumplió con su cometido sin errores que pudieran comprometer la partida.
En la banda derecha, el uruguayo Valverde retomó su posición habitual como lateral, aunque a mitad del primer tiempo manifestó molestias musculares. No obstante, el entrenador decidió mantenerlo en el terreno de juego, lo que demostró confianza en su capacidad para seguir contribuyendo. En el centro de la defensa, el francés Konaté se mostró muy concentrado y serio, manteniendo la organización del bloque y evitando que el rival tuviera oportunidades claras.
El mediocampista holandés Huygens, que abrió el partido con un error de pase, se recuperó rápidamente y se centró en apoyar tanto en la defensa como en la transición ofensiva. Su trabajo fue fundamental para mantener la presión sobre el Barcelona y para ayudar al defensa español Cucurella, quien se encargó de neutralizar a Lamine Yamal sin dejarse llevar por la agresividad del atacante. Por su parte, el francés Tchouaméni se dedicó principalmente a la tarea defensiva, evitando que el Barça pudiera crear peligro en su zona.
El portugués Bernardo Silva, introducido por Mourinho para acompañar a Tchouaméni en el doble pivote, mostró un buen rendimiento en la primera mitad, manteniendo la posesión y distribuyendo el balón con precisión. En la zona de ataque, el turco Arda Güler fue un elemento de peligro constante, aunque su participación terminó en una pérdida de balón que condujo a una jugada de ataque del Barcelona. El inglés Bellingham, por su parte, se destacó por su generosidad en el campo, ofreciendo el balón a sus compañeros y ayudando a crear oportunidades de gol.
El delantero de Costa de Marfil, Diomande, fue el jugador más peligroso del Real Madrid en la primera mitad, con un centro que culminó en el gol del Barcelona. El francés Mbappé, jugando como delantero de referencia, aprovechó su velocidad y posicionamiento para marcar el 0-1 del rival. El gol llegó tras un rechazo de Mbappé que se aprovechó de la falta de marcaje del Real Madrid, demostrando la efectividad del ataque del Barcelona en la primera fase del encuentro.