Adrián Niño, nacido en Rota el 19 de junio de 2004, es un joven centrocampista de 1,85 m que ya ha dejado su huella con el Málaga, club que acaba de ascender a la Serie A. Tras cinco partidos con el nuevo equipo, ya ha marcado tres goles, demostrando que es un delantero dispuesto a crecer en un mercado que ya se ha interesado por su talento. El traspaso, firmado por un periodo que se extiende hasta 2029, se realizó con una inversión de unos 400.000 euros por parte del Málaga, que adquirió el 50% de los derechos del jugador, dejando la otra mitad al Atlético de Madrid.
La historia de Adrián comienza en el pequeño pueblo costero de Rota, donde el fútbol era una pasión diaria pero no una promesa de éxito. Su padre, Antonio, taxista, y su madre, María Dolores, siempre han apoyado al joven jugador, enseñándole el valor del trabajo y la disciplina. El punto de inflexión llegó en 2020, cuando un ojeador del Atlético de Madrid descubrió el talento de Adrián durante un torneo con las selecciones regionales andaluzas. Aunque la pandemia ralentizó el proceso, el joven fue acogido en las inferiores de Colchoneros, donde tuvo la oportunidad de crecer de la mano de Fernando Torres, quien se convirtió para él en un auténtico "padre del fútbol".
En la 2022-23, en el Juvenil A, Adrián demostró su poder ofensivo al anotar 36 goles en 33 partidos, convirtiéndose en el máximo goleador del equipo. También dejó su huella en la Youth League, convirtiéndose en el primer jugador en marcar en los seis partidos de la fase de grupos, con 12 goles y 3 asistencias en 15 apariciones. Al mismo tiempo, marcó 19 goles en Primera Federación con el Atlético Madrileño, consolidando su reputación como un delantero de gran promesa.
El siguiente paso fue trasladarse a Málaga, donde ya ha demostrado un impacto inmediato. Con 12 goles en la temporada 2025-26, entre liga y copa, Adrián consiguió una convocatoria para la selección nacional sub-21 y contribuyó al ascenso del club a La Liga. Su versatilidad táctica, especialmente en los sistemas de Juanfran Funes, le permitió adaptarse rápidamente a la nueva realidad, valiéndose el apodo de "El Niño" entre aficionados y compañeros.
De cara al futuro, Adrián está preparado para consolidar su posición tanto a nivel de clubes como a nivel nacional. Con contrato que le vincula al Málaga hasta 2029, el joven centrocampista ya ha demostrado ser una pieza clave para el equipo, y su desarrollo sigue atrayendo la atención de clubes de primer nivel. El siguiente paso será ver cómo evoluciona su carrera en una de las ligas más competitivas de Europa, trayendo consigo su pasión por la playa de Rota, el baloncesto de la NBA y la música de Michael Jackson, elementos que han marcado su personalidad fuera de los terrenos de juego.
