Giugliano anunció el fin de su relación con el técnico Raffaele DiNapoli, que había dirigido al equipo en el Grupo C de la Serie C. La decisión se tomó el 17 de octubre, cuando el técnico confirmó su voluntad de abandonar el cuerpo técnico, dejando al club en busca de un nuevo referente para la actual temporada.
DiNapoli, que asumió el cargo de entrenador en enero, había logrado resultados mixtos en una competición caracterizada por frecuentes cambios de banquillo. Su salida se produce en un período en el que la SerieC sufre numerosos despidos: del 5 de septiembre al 21 de octubre, 26 clubes cambiaron de entrenador, entre ellos Alcione Milano, Cittadella, Giana Erminio y muchos otros. Giugliano no es el único que sufre este "vals" de cambios de banquillo, que se ha extendido a los tres grupos de la liga.
El club ya ha comenzado a buscar un sustituto, con la posibilidad de nombrar un interino mientras se valora una elección definitiva. La dirección del club subrayó que la decisión se tomó por motivos de rendimiento y para buscar una nueva dirección que pueda llevar al equipo hacia objetivos más ambiciosos. DiNapoli, por su parte, agradeció la oportunidad brindada por el club y deseó lo mejor a los jugadores y al personal.
Con la marcha de DiNapoli, Giugliano afrontará el reto de mantener la estabilidad en el campo y encontrar un entrenador que pueda consolidar al equipo de cara a la segunda mitad de la temporada. El club ya ha comenzado a trabajar en la selección de un nuevo entrenador, con el objetivo de evitar una mayor desestabilización y aspirar a una posición competitiva en el Girone C. La próxima semana se espera el anuncio oficial del nuevo entrenador, que deberá demostrar que puede guiar a Giugliano hacia resultados más sólidos y un futuro más prometedor en la Serie C.
