Rubén Amorim, técnico del Milan, declaró que no escucha voces externas y se centra exclusivamente en trabajar con el equipo. En una entrevista con Sky Sport, antes del partido de la Europa League contra el Red Bull Salzburg, el técnico subrayó que "no leo ni escucho nada que no venga del equipo", para poder mantener su integridad profesional. Según Amorim, el Milán está al comienzo de un camino de mejora y el equipo debe seguir sumando puntos para progresar.
El técnico también reiteró la necesidad de tiempo para realizar sus proyectos. "Cada proyecto lleva tiempo, pero en este periodo, entre medios y presión, es casi imposible tenerlo; por eso hay que ganar partidos", explicó. Su principal preocupación sigue siendo la gestión del equipo, dejando de lado las cuestiones que rodean al club. Amorim expresó optimismo sobre la forma actual del grupo, diciendo que sentía silencio y decepción tras la derrota ante Sassuolo, pero confiaba en que el equipo puede mirar hacia el futuro y hacer todo lo necesario para ganar.
En cuanto al partido de la Europa League, el técnico lo definió como una "Liga de Campeones", ya que cada partido es crucial. Advirtió que el Red Bull Salzburg se caracteriza por su ritmo y técnica, y que el Milán tendrá que estar preparado físicamente, correr duro e introducir su propio estilo de juego en el partido. Respecto a los jugadores, Amorim habló de Emanuele Camarda, afirmando que "entrena bien y mañana tendrá una oportunidad". No precisó si será titular, pero dijo que tendrá más minutos y que todo el equipo debe estar preparado.
Finalmente, el técnico comentó la situación de Gianluca Comotto, subrayando que el joven centrocampista se encuentra muy bien. Explicó que aunque Comotto y otros jugadores jugaron en Segunda División el año pasado, ahora están en Milán y que incluso un empate es un gran drama para el equipo. Amorim añadió que la disponibilidad de espacio para los jugadores depende de la cantidad de opciones disponibles en el mediocampo y que a veces la oportunidad también es cuestión de suerte. Con estas palabras, el técnico del AC Milan se prepara para liderar al equipo hacia el próximo reto europeo, centrándose en la disciplina, la preparación física y la confianza en su proyecto.
