El FC Barcelona ha anunciado que activará una “operación central” tras las dos derrotas consecutivas ante el PSG y el Real Madrid. Los resultados en el Parc des Princes y el Camp Nou han puesto de manifiesto la necesidad de reforzar la defensa, especialmente en la zona central, para poder competir en LaLiga y en la Champions League.

El club ha intentado cubrir sus carencias tras la salida de Lewandowski y Ferran Torres, incorporando a la delantera a Gordon, Adeyemi y Gabriel Jesús, y reforzando el mediocampo con Rodri y la continuidad de João Cancelo. También se aseguró la portería con Livakovic para cubrir posibles lesiones a Joan García. Sin embargo, el presupuesto no ha permitido cubrir el déficit defensivo, y el equipo ha contado con ventas que podrían haber financiado un central y un lateral adicional. Flick ha optado por mantener a Christensen, a Cubarsí y a Gerard Martín, y ha visto en Eric la solución para el lateral derecho, con la posibilidad de que Koundé también cubra la posición central.

Tras las derrotas contra el PSG y el Real Madrid, el Barça ha vuelto a sufrir problemas defensivos, tal como ocurrió la temporada pasada ante el Atlético en la Champions y el Inter en la liga. El diagnóstico es claro: el club necesita un central experimentado que aporte rendimiento inmediato en el próximo mercado de invierno. La disponibilidad de fichajes dependerá de las salidas de jugadores y de los ingresos que genere el club.

Entre las opciones consideradas se encuentra Josko Gvardiol, el 24‑añero del Manchester City, que es el central soñado. El defensa, que renovó hasta 2031, podría fichar si el City recibe una sanción financiera antes del cierre del mercado. Otra posibilidad es Alessandro Bastoni del Inter, con contrato hasta 2028, aunque su venta a mitad de temporada parece complicada. También se contempla a Lisandro Martínez del Manchester United, quien termina su contrato en junio y podría ser vendido para obtener beneficios. Su historial de lesiones es un factor a evaluar. Finalmente, Natan, el central del Betis, es una opción experimentada y de rendimiento inmediato, con un precio estimado en torno a los 30 millones de euros.

El Barça busca cerrar la operación antes del final del mercado de invierno, con la esperanza de contar con un central sólido que pueda contribuir de inmediato al equipo y ayudar a superar las deficiencias defensivas que han marcado los partidos recientes.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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