En el podcast Numer1, el analista Giuseppe Cruciani expresó su opinión sobre el penalti fallado en el partido Inter-Fiorentina, en el que Viery y Thuram se acercaron en una zona de contacto. Según Cruciani, no hay ninguna injusticia que destacar: la decisión del árbitro no fue "clara ni clara", sino simplemente una elección subjetiva.
El comentarista subrayó que, aunque el contacto entre los dos jugadores puede considerarse una falta, el árbitro tiene la posibilidad de interpretarlo de manera diferente. “Puede suceder que no se conceda un penalti”, dijo Cruciani, añadiendo que “si analizas los cuadros en cámara lenta, encuentras faltas en muchas otras situaciones: un defensor que mete la pierna y toca al oponente siempre se considera falta”. En este sentido, el árbitro de campo ha vuelto al centro de las decisiones, y los errores también pueden producirse esta temporada.
El técnico también comparó la situación con otros casos de sanción polémicos, como el concedido al Inter por las manos de Valdepeñas. "No hay objetividad sobre el penalti otorgado al Inter, por lo tanto tampoco hay objetividad sobre el anterior", dijo Cruciani. Es decir, la valoración de una falta depende de la percepción que tenga el árbitro en el campo en ese momento.
El podcast también mencionó que aunque la decisión no fue correcta, no se puede descartar que el contacto entre Viery y Thuram haya sido una falta. Sin embargo, el árbitro consideró que no había motivo para sancionar un penalti. Cruciani concluyó que, aunque existen errores, la gestión de decisiones sigue siendo una cuestión de interpretación subjetiva. El siguiente paso de los equipos será seguir jugando, intentando evitar más polémicas y centrándose en sus actuaciones sobre el terreno de juego.