La adquisición del FCNantes por parte del grupo Phenix Sports Invest, liderado por Paulo Tavares, sigue suspendida mientras la DNCG debe examinar las garantías financieras. Aunque se firmó un protocolo con la familia Kita, la transacción está bloqueada en varias etapas, incluida la obligación de aportar una garantía de 25 millones de euros sobre una cuenta bloqueada antes de cualquier audiencia. Este requisito refuerza las cuestiones ya presentes en torno a la solidez del proyecto.

En ese contexto, Tavares optó por responder públicamente a sus críticas al respecto. Concluyó su mensaje diciendo que esos comentarios lo entretuvieron. Además, se habría puesto en contacto con un seguidor del club para pedirle su número de teléfono para poder comentar las críticas fuera de las redes sociales, gesto que rápidamente generó reacciones. Para sus detractores, esta respuesta carece de moderación y parece demasiado personal.

En TéléNantes, la ex jugadora NassimBadri denunció duramente este discurso, calificándola de “influencer que responde a sus enemigos”. Consideró que el candidato a la adquisición debería haber favorecido la comunicación institucional, especialmente en un asunto tan delicado como el de un club histórico. El periodista MariusDelaunay se sumó a este análisis, destacando que se trató de un error de comunicación en un momento clave ante la DNCG. Según él, “si estamos tranquilos, no gritaremos en Twitter ni responderemos a todo el que esté hablando del FCNantes en este momento”.

La comisión social y económica del club emitió un dictamen unánime desfavorable, expresando su preocupación por la fiabilidad del proyecto, el empleo y el futuro del club. Este dictamen, aunque sigue siendo consultivo, añade un obstáculo político y social al expediente. La DNCG debe ahora examinar las garantías financieras y los documentos presentados por el consorcio, un paso crucial que va más allá de las polémicas en las redes sociales.

En este momento, es demasiado pronto para decir que la compra está en peligro. No hay evidencia que demuestre que la DNCG tomaría su decisión basándose en la controversia. El riesgo es más bien indirecto: la comunicación de Tavares podría reforzar las dudas de quienes esperan garantías concretas antes de apoyar el cambio de propiedad. El protocolo firmado con la familia Kita constituye un avance, pero no suficiente para concretar la venta. El consorcio aún debe pasar por las etapas regulatoria y financiera.

Para Paulo Tavares, la prioridad ahora es convencer con hechos: presentar las garantías solicitadas, tranquilizar sobre la financiación y demostrar que su grupo tiene los medios necesarios para asegurar el futuro de Canarias. La polémica en las redes sociales no condena el proyecto, pero constituye una dificultad adicional a pocos días de una fecha límite decisiva.

But Football ClubEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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