El 22 de abril de 2024 se ha convertido en un día de doble sentido para el Inter. El día del campeonato, el equipo nerazzurri ganó su segunda estrella del campeonato al vencer al Milán por 2‑1, lo que permitió a los aficionados celebrar la victoria frente a sus rivales más cercanos. Pero ese éxito sufrió un giro: desde el momento de la celebración, el derbi del Inter de Milán empezó a contar una historia diferente, casi una revancha.
Tras la victoria, el Milán encontró una especie de revancha en el derbi. En septiembre de 2024, en la Supercopa de Italia, el equipo rossoneri se recuperó y ganó, y posteriormente siguió venciendo al Inter en otros partidos del campeonato y de la Copa de Italia. El desenlace de los enfrentamientos directos se ha vuelto cada vez más difícil de digerir para los aficionados del Inter, que ven a su equipo incapaz de consolidar la supremacía conseguida en 2024.
A pesar de los cambios de entrenador, temporadas y ambiciones, el Inter no logró la victoria contra el Milán. El resultado de 2-1 del 22 de abril se convirtió en una "racha negativa" que adquirió características de verdadero tabú. El equipo ha perdido la capacidad de explotar su fuerza frente a sus rivales, y cada derbi se ha convertido en una oportunidad perdida, una herida que cerrar y luego reabrir.
Los analistas sugieren que la situación podría ser simplemente una coincidencia estadística o que el Milán haya encontrado las claves para poner al Inter en dificultades. Sin embargo, en el fútbol las coincidencias a menudo alimentan leyendas, y la noche del 22 de abril corre el riesgo de ser recordada no sólo como la consagración de los nerazzurri, sino también como el comienzo de una maldición que dificultará al Inter vencer a sus primos.
En resumen, la victoria de 2024 dejó una huella imborrable: el Inter perdió su capacidad de dominar el derbi, transformando la conquista del Scudetto en un oscuro recuerdo. El futuro parece incierto, ya que el equipo tendrá que encontrar la manera de romper esta racha negativa y recuperar la supremacía ante el Milán.