Lisandro Martínez ha criticado públicamente a la jerarquía del Manchester United tras la derrota de los Diablos Rojos por 2-0 ante el Atlético de Madrid, argumentando que el mal comienzo de temporada del club refleja una falta de inversión y apoyo de la alta dirección. El lateral argentino, que ha sido un pilar de la defensa del United durante las últimas temporadas, describió la derrota como un “espejo” del estado actual del club e instó a la directiva a dar un paso al frente.
En el partido, disputado en el Wanda Metropolitano, los rivales del United anotaron dos goles a través de Pablo Barrios y Ademola Lookman. Martínez dijo que el resultado fue “realmente pobre” y que se sentía “molesto, decepcionante” por estar en el campo de un equipo que “no está tratando de sacar un resultado sorprendente”. Añadió que espera “un 100% más de inversión” y más apoyo del director técnico del club, Jason Wilcox, para construir una plantilla capaz de competir al más alto nivel. Martínez también señaló que si bien los jugadores deben hacer más, el club debe brindar los recursos y la estabilidad necesarios para tener éxito.
La actividad de transferencias de verano del United fue limitada, con solo tres fichajes importantes (Carlos Baleba, Andrey Santos y Youri Tielemans) y una transferencia gratuita del portero suplente Karl Darlow. El club ha ganado sólo dos veces en todas las competiciones esta temporada, sufriendo el peor comienzo de campaña liguera en 40 años. Martínez cuestionó si el técnico Michael Carrick ha contado con el respaldo adecuado, afirmando que “no puedes quedarte con lo que hiciste la temporada pasada” y que el equipo necesita evolucionar o corre el riesgo de quedarse atrás. Sugirió que los cambios continuos en la gestión y otras áreas son problemáticos.
Carrick respondió a las críticas diciendo que no había visto la entrevista completa y que necesitaría investigar el asunto antes de comentar. Defendió la actuación de su equipo señalando que tenían “cuatro casi uno contra uno” y que no entendía la tarjeta roja mostrada a Leny Yoro. Carrick reconoció la frustración de la afición pero sostuvo que los jugadores habían estado “grandes” y que el equipo estaba decepcionado con el resultado.
La forma actual del club ha dejado inquietos a sus seguidores y jugadores, y los comentarios de Martínez resaltan la creciente presión sobre la directiva para tomar medidas decisivas. El United buscará reagruparse en sus próximos partidos, con la esperanza de revertir la tendencia y restaurar la confianza tanto en el equipo como en el equipo directivo.
