El Napoli acabó 3-3 ante la Roma, resultado que dejó al club con más arrepentimientos que satisfacciones. A pesar de una acción ofensiva que duró más de una hora de juego, el equipo no pudo mantener el liderato, perdiendo 2-0 y luego 3-2. El partido puso de relieve una fragilidad defensiva que ya se repitió a principios de esta temporada.
Entre los protagonistas negativos de la final estuvo SamBeukema, que entró en el minuto 52 en sustitución del lesionado Badiashile. El ex jugador del Bolonia perdió el balón en el 2-1 y también fue responsable del 3-3 final: en el duelo con Balerdi acabó en el suelo tras un ligero contacto, dejando al argentino el espacio necesario para batir a Meret. Beukema expresó su decepción en las redes sociales, afirmando que "lamentaba cómo terminó ayer" y que quería aprender de los momentos difíciles para empezar de nuevo con "aún más determinación". Concluyó con la frase “Con la cabeza en alto y trabajando”, subrayando el deseo de reaccionar inmediatamente después del partido.
El Napoli mostró un juego alentador, pero la dificultad para defender el liderato puso de relieve la necesidad de mejorar la solidez defensiva. Con este resultado, el equipo se mantiene en una posición media en la tabla, pero la siguiente serie de partidos será crucial para estabilizar el desempeño. El club se prepara ahora para centrarse en las próximas reuniones, con el objetivo de transformar las lecciones aprendidas en resultados concretos.