El Paris Saint-Germain ha llevado el título de la Liga de Campeones a un nuevo nivel después de una victoria por 4-2 sobre el Manchester City, lo que plantea dudas sobre si el club francés está a punto de establecer una dinastía europea. Con la victoria, que se produjo en la semifinal del miércoles, el PSG dominó el partido desde el primer pitido, tomando una ventaja de 3-0 en el descanso y sumando un cuarto gol en la segunda parte a pesar de una enérgica remontada de los líderes de la Premier League. El resultado ha llevado a los expertos a comparar al equipo con clubes históricos que han construido períodos duraderos de éxito continental.
Bajo el mando de Luis Enrique, el PSG ha pasado del enfoque llamativo y de alto gasto que caracterizó la era de Qatar Sports Investments a una estrategia más disciplinada y centrada en la juventud. El presidente del club, Nasser Al‑Khelaifi, reconoció que el “brillo” se acabó y que ahora la atención se centra en construir un equipo coherente que pueda sostener el éxito. El triunfo de la Liga de Campeones de 2025, tras una victoria por 5-0 sobre el Inter de Milán en la final, posiciona al PSG como el quinto club en ganar tres títulos europeos consecutivos y sólo el segundo en la era de la Liga de Campeones en hacerlo. Si logran asegurar una tercera corona consecutiva, se unirían a un grupo muy exclusivo de equipos que han dominado el continente durante varias temporadas.
El partido en sí fue una muestra de la destreza ofensiva del PSG. Chris Sutton, hablando en BBC Radio 5 Live en el entretiempo, describió al equipo como "en un nivel diferente" y elogió su intensidad de presión, señalando que el City "no podía encadenar pases juntos" y fue "golpeado" por los parisinos. La actuación del club francés contrasta marcadamente con su lento comienzo de campaña nacional, lo que ilustra su habilidad para abrir el grifo cuando más importa.
Históricamente, el artículo establece paralelismos entre la actual racha del PSG y las eras dominantes de clubes como el Inter de Milán con Helenio Herrera, el Benfica con Bela Guttmann, el Bayern Munich en los años 1970, el Barcelona con Pep Guardiola y el AC Milan a finales de los años 1980 y principios de los 1990. Cada uno de estos equipos construyó un legado a través de una combinación de innovación táctica, desarrollo juvenil y éxito sostenido en el escenario europeo. Al posicionar al PSG junto a estos gigantes, el artículo sugiere que el club francés podría estar en un camino similar para crear una dinastía duradera.
De cara al futuro, el PSG intentará mantener su impulso mientras se prepara para la final contra el Arsenal, que se decidirá en los penaltis tras un partido tenso. Una victoria consolidaría su estatus como uno de los pocos clubes en ganar tres títulos consecutivos de la Liga de Campeones, colocándolos potencialmente entre las dinastías europeas de élite de la era moderna.
