Matt Rizzetta reiteró que el Nápoles sigue siendo su prioridad, pero dejó claro que no esperará indefinidamente. En el reciente discurso ante los americanos de Sportico, el italoamericano, propietario del Napoli Basketball y fundador de Underdog Global Partners, confirmó que las negociaciones con Aurelio DeLaurentiis aún están en curso, pero indicó un plazo: "No creo que vayamos mucho más allá de principios del próximo año antes de tomar una decisión final". Es decir, los primeros meses de 2027 serán decisivos para entender si el proyecto de adquisición puede salir adelante o si será necesario buscar una alternativa.
Rizzetta subrayó que el diálogo con los propietarios napolitanos sigue abierto y que el club sigue siendo el activo más importante para él. "Hemos construido una relación excelente en los últimos años. Las negociaciones aún están abiertas y espero que podamos llegar a un acuerdo", afirmó, destacando la confianza mutua. Sin embargo, la posición de DeLaurentiis es más cautelosa: el presidente reiteró que el club no está en venta y, si algún día vendiera la empresa, preferiría un propietario napolitano a un fondo americano. Esta diferencia de visión entre el interés de Rizzetta y el deseo de DeLaurentiis de mantener el control del club está en el centro de la disputa.
Mientras tanto, Rizzetta presentó un plan alternativo en caso de que la venta no se materialice. El italoamericano pretende construir una nueva realidad futbolística en la ciudad, empezando desde abajo y recuperando marcas históricas como Naples Cricket & Foot-Ball Club o Internapoli. El objetivo es crear un club deportivo que combine fútbol, baloncesto, voleibol y otras disciplinas, inspirándose en los modelos del Real Madrid, Barcelona y Bayern de Múnich. Underdog ya adquirió los equipos masculino y femenino del Napoli Basket y está trabajando en la apertura de un nuevo estadio con capacidad para 15.000 asientos. “Para hacer realidad nuestra visión multideportiva en Nápoles necesitamos el fútbol”, admitió Rizzetta.
Rizzetta reconoció los méritos de DeLaurentiis afirmando que "ha hecho un trabajo extraordinario, pero creemos que hay algunos sectores en los que se podría invertir más: sector juvenil, infraestructura, innovación y relación con la comunidad". A pesar de estas críticas, el italoamericano sigue decidido a completar la operación y llevar adelante su visión para el club. Si el acuerdo no se concluye a principios de 2027, Rizzetta está dispuesto a implementar su proyecto alternativo que, según él, podría incluso superar al original. El futuro del Napoli, por tanto, sigue en juego, con la fecha de inicio de 2027 ya marcada como un punto de inflexión.
