Matt Rizzetta, fundador de Underdog Global Partners y presidente de Campobasso, reiteró su determinación de llevar al Napoli a una nueva fase de desarrollo. En su entrevista con Sportico, Rizzetta confirmó que las conversaciones con la familia DeLaurentiis para la compra del club italiano aún están en curso y que el proyecto no se limita al fútbol, sino que pretende crear un holding multideporte con sede en Nápoles.
El grupo Underdog ya ha gestionado los equipos de baloncesto masculino y femenino del Napoli Basket y está negociando acuerdos para el voleibol, los deportes de motor, el rugby y el waterpolo. El objetivo es construir un "gigante multideportivo bajo el paraguas del Nápoles", inspirado en equipos como el Real Madrid, el Barcelona y el Bayern de Múnich. Según Rizzetta, Nápoles representa un "El Dorado" para los mercados deportivos gracias al auge del turismo, la Costa Amalfitana y las oportunidades de desarrollo en hoteles, restaurantes e infraestructuras.
Rizzetta expresó confianza en las negociaciones, pero subrayó que no quiere que el proceso se alargue más allá de 2027 sin evaluar alternativas. "Se necesitaron muchos años de sudor, lágrimas y sangre para construir estas relaciones y poner a nuestro grupo en condiciones de hacer que esto sucediera. Pero ahora no tenemos a nadie a quien culpar excepto a nosotros mismos si no lo hacemos", afirmó. El presidente del Nápoles, Aurelio DeLaurentiis, ha negado rotundamente la venta del club, pero Rizzetta sigue siendo optimista sobre el resultado final.
El plan financiero de Underdog incluye una colaboración público-privada con el Ayuntamiento de Nápoles por valor de unos 500 millones de euros, destinada a la renovación del "Maradona". Con inversiones adicionales, el gasto total podría superar los 2.000 millones de euros, abarcando infraestructura, el sector juvenil y las iniciativas sociales. Si la negociación con DeLaurentiis fracasara, Rizzetta ya ha esbozado un plan B: la compra de clubes como la Juve Stabia (SerieB) o el Real Aversa1925 (SerieD), con el objetivo de cambiar el nombre de uno de los clubes y ascenderlo a la SerieA para desafiar directamente al Napoli.
Con estas ambiciones, Rizzetta se presenta como un visionario dispuesto a transformar el panorama deportivo napolitano, pero queda claro que el futuro del club dependerá de las decisiones de la familia DeLaurentiis y de las negociaciones en curso. El próximo paso será la conclusión de las negociaciones a finales de 2025, con la esperanza de crear un proyecto que combine deporte, turismo y desarrollo económico en la ciudad napolitana.