La cuenta X de Paulo Tavares fue eliminada tras una serie de mensajes polémicos que ya alimentaban las tensiones en torno a la venta del FCNantes. El empresario franco-portugués, que habría llegado a un acuerdo de principio con un consorcio liderado por él para adquirir el club, reaccionó a las críticas de la afición publicando un mensaje ofensivo en la red social. Incluso sugirió a un aficionado continuar la conversación por teléfono en lugar de permanecer en el anonimato, lo que provocó fuertes reacciones entre los aficionados del Nantes.
Los intercambios se intensificaron cuando Emmanuel Merceron, un insider de Nantes, anunció la desaparición de la cuenta de Tavares, alegando que estaba relacionada con los “intercambios locos” del día. Merceron agregó que el cierre no se debió a la piratería sino a la presión de los fanáticos. También destacó que, a pesar de las turbulencias, todo va bien para el club.
El proyecto de adquisición, estimado entre 100 y 125 millones de euros, está lejos de estar finalizado. El Comité Económico y Social del club emitió una opinión unánime desfavorable, expresando su preocupación por la fiabilidad de la asamblea, la protección de los puestos de trabajo y el futuro del club. Además, la DNCG exige una garantía financiera de 25 millones de euros antes de considerar una audiencia de los compradores, lo que constituye un obstáculo adicional para el consorcio Tavares.
Los partidarios, que esperan que WaldemarKita dimita después de casi dos décadas, siguen siendo escépticos sobre la solidez financiera y la credibilidad del proyecto. El cierre de la cuenta X de Tavares añade un nuevo episodio a este culebrón ya de por sí agitado, pero no supone el abandono de la venta. El expediente permanecerá suspendido mientras no se obtengan las garantías económicas y validaciones necesarias y el consorcio no pueda tranquilizar a los distintos jugadores del club.
Mientras tanto, la cuestión de la adquisición del FCNantes sigue causando agitación entre los aficionados, los empleados y los organismos reguladores, mientras las negociaciones siguen pendientes.
