El entrenador del Manchester City, Enzo Maresca, expresó su frustración tras la derrota por 2‑4 ante el Paris Saint‑Germain en la Champions League, a pesar de que su equipo logró remontar el marcador tras ir 0‑3 en la primera mitad. Maresca consideró que el City “mereció más” en la segunda parte y comentó que Luis Enrique, al finalizar el encuentro, reconoció la buena suerte de su equipo.
El partido, disputado en el Etihad Stadium, vio al City perder la ventaja inicial cuando el PSG anotó tres goles antes del descanso. Maresca describió el inicio de la segunda mitad como “muy mejor” y afirmó que el equipo generó numerosas ocasiones de gol, lo que, según él, justificaba un resultado más favorable. “Empezamos bastante bien hasta el primer gol, y luego encajamos el segundo apenas un minuto después. Eso generó malas sensaciones. En la segunda parte fuimos mucho mejores y probablemente merecimos algo más”, explicó el técnico italiano.
Durante el intervalo, el City realizó ajustes en la presión y la organización defensiva, pero el PSG continuó dominando el juego. A pesar de la mejora en la segunda media hora, el PSG logró anotar dos goles más, sellando la victoria 4‑2. Maresca señaló que la cantidad de oportunidades creadas en la segunda mitad no se tradujo en el marcador, lo que aumentó su sensación de injusticia.
En una entrevista posterior al partido, Maresca reveló que Luis Enrique, el entrenador del PSG, comentó que el City “tuvieron bastante suerte”. El comentario de Enrique dejó al técnico del City con una sensación agridulce, pues su equipo mostró un rendimiento superior en la segunda mitad, aunque no logró convertirlo en una victoria.
Con la derrota, el Manchester City se mantiene en la fase de grupos de la Champions League, mientras que el PSG avanza a la siguiente ronda. El próximo desafío del City será demostrar que la actuación del día no fue un caso aislado y que pueden competir al más alto nivel en la competición europea. Maresca y su plantilla deberán trabajar en la consistencia de sus actuaciones para evitar que la suerte sea el factor decisivo en futuros encuentros.
