Samir Handanovic, ex portero del Inter, habló en una entrevista con La Repubblica sobre su trayectoria profesional y las oportunidades que surgieron tras el fin de su relación con el club milanés. La entrevista tuvo lugar el día del derbi entre Milán e Inter, un momento en el que la memoria de Handanovic fue recordada con cariño por la afición.
Durante la charla, el ex portero reveló que, en el momento de su salida del Inter, había sido contactado por el técnico Roberto DeZerbi para un posible puesto en Brighton. Handanovic expresó su deseo de haber podido trabajar estrechamente con DeZerbi, incluso como portero suplente. También mencionó que la Fiorentina, dirigida por Stefano Italiano, había mostrado interés en él, pero las negociaciones no avanzaron. “Me gustaría volver a Udine como entrenador”, añadió, indicando un posible futuro en la dirección técnica.
Handanovic luego habló sobre su retiro del fútbol profesional y explicó que la decisión llegó cuando sintió una pérdida de motivación. "Entiendes que tienes que decir basta cuando pierdes el fuego interior. Vas al estadio y ya no sientes la emoción", afirmó. No le resultó difícil abandonar el campo, pues ya tenía una visión clara de lo que quería hacer. Tras retirarse, dedicó un año a observar al Inter como observador técnico, estudiando tácticas y dinámicas del equipo. Posteriormente entrenó durante dos años a las categorías inferiores, profundizando en sus conocimientos del fútbol desde un punto de vista más educativo.
En el relato de Handanovic se destacó la importancia de una filosofía de juego haciendo referencia a tres figuras clave. El portero citó a Adriano Bonaiuti, que le siguió durante once años, como ejemplo de liderazgo constante y fiable. También mencionó la influencia de Antonio Spalletti, que le pidió que fuera "el hombre extra en la construcción", y de Gennaro Gattuso, con quien aprendió la mentalidad ganadora que envuelve a todo el club. Estas experiencias ayudaron a dar forma a la visión de Handanovic sobre el papel del portero y el trabajo en equipo.
Finalmente, Handanovic cerró la entrevista con una reflexión sobre el futuro, indicando su interés por el pádel como nueva actividad deportiva. El portero esloveno ha demostrado que ha encontrado un nuevo equilibrio entre su pasión por el deporte y las ganas de contribuir al fútbol de una manera diferente, quizás como entrenador u observador técnico. Con este nuevo capítulo, Handanovic abandona el fútbol profesional con la conciencia de haber dejado una huella significativa en la historia del Inter y del fútbol italiano.