El Fulham vio cómo su entrenador, Álvaro Arbeloa, recibía una sanción por parte de la Asociación de Fútbol (FA) tras el partido contra el Manchester United, que acabó 1-1. La FA multó a Arbeloa con 25.000 libras esterlinas (unos 30.000 euros) y le dio una advertencia por comentarios ofensivos realizados a los árbitros durante una entrevista posterior al partido.
En el comentario, Arbeloa acusó a los árbitros de favorecer al Manchester United y dijo: "Cada decisión fue a su favor. Después del partido contra el Manchester City supe que no les gusta ver perder a los Red Devils. Hubo tantas decisiones a favor del Manchester United, se puede ver claramente en la falta de Maguire". Tales declaraciones se consideraron inapropiadas porque insinuaban parcialidad y ponía en duda la integridad de los árbitros.
La FA acudió a una comisión reguladora independiente que, tras una audiencia, decidió imponer la multa y la advertencia. Arbeloa luego admitió los cargos, pero la multa se mantuvo. La decisión destaca la importancia de que los directivos mantengan un comportamiento profesional y respeten la autoridad de los árbitros, especialmente en un entorno de alta presión como la Premier League.
Con la sanción, el Fulham tendrá que gestionar la situación de un entrenador que ya está bajo presión por el rendimiento del equipo. El club también deberá considerar las implicaciones de esta multa en la moral del equipo y la reputación del club. La FA reiteró que el cumplimiento de las reglas de conducta es fundamental para preservar la integridad del fútbol inglés. Por tanto, el Fulham tendrá que afrontar sus próximos partidos con mayor atención a la disciplina y respeto a las autoridades arbitrarias.
